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Cáncer colorrectal: un tumor frecuente que se puede prevenir y que afecta a pacientes cada vez más jóvenes

Cada año se diagnostican 16 mil nuevos casos y provoca 8 mil muertes. En la última década creció la incidencia en menores de 50 años. Los expertos explican que sus factores de riesgo se pueden controlar con pautas saludables y así evitar el desarrollo del tumor. Además la detección precoz permite acceder a tratamientos con perspectivas de cura. 

El cáncer colorrectal es el segundo tumor más frecuente en la Argentina, donde cada año se registran 16 mil nuevos diagnósticos y provoca 8 mil muertes, un nivel de incidencia similar al de los países desarrollados. En muchos casos esta patología se puede prevenir con cambios simples que llevan a un estilo de vida más saludable. Además, si es detectada a tiempo los tratamientos tienen muy buen pronóstico. Sin embargo, hay una tendencia que preocupa: diversos estudios globales vienen detectando una mayor incidencia en pacientes cada vez más jóvenes.

“El cáncer de  colon de inicio precoz, aquel que se diagnostica antes de los 50 años, ha visto incrementada su incidencia por diversos factores que están en estudio, pero se sospecha que el estilo de vida sedentario, la dieta rica en ultraprocesados y baja en verduras , frutas y granos y las exposiciones ambientales podrían estar involucrados. En particular el aumento se ve en los tumores localizados en el colon izquierdo y el recto, sin factores de riesgo claramente identificables en muchos casos”, explica el doctor Juan Manuel O’Connor (MN 102684), oncólogo clínico y jefe del área de Tumores Gastrointestinales del Instituto Alexander Fleming  (IAF).

Datos recientes registrados en los Estados Unidos confirman que se está produciendo un aumento epidemiológico del cáncer colorrectal, transformándolo en la primera causa de muerte por enfermedades oncológicas en menores de 50 años“Los registros epidemiológicos disponibles en la Argentina sugieren que los casos en menores de 50 años representan aproximadamente 10–15 % de los diagnósticos en algunas series hospitalarias o poblaciones jóvenes. La mayoría siguen ocurriendo en personas mayores, pero la proporción relativa de pacientes jóvenes ha ido aumentando en la última década, en línea con tendencias observadas en países de ingresos altos”, agrega el doctor O’Connor. Los datos locales también muestran la misma tendencia en cuanto a aumento de la mortalidad en este grupo etario.

“Este fenómeno ha despertado gran interés en la comunidad científica y refuerza la importancia de no subestimar síntomasdigestivos persistentes en personas jóvenes y de promover estrategias de detección temprana. Lo habitual es que no se sospeche su diagnóstico y que los pacientes tarden más en recibir un tratamiento apropiado desde el inicio de los síntomas”, agrega el experto del IAF, en el marco del Día Mundial del Cáncer de Colon, que se conmemora este 31 de marzo con el objetivo de promover la prevención y la detección temprana de esta patología.

Los factores de riesgo del cáncer de colon

Más allá de este aumento de incidencia del cáncer de colon en adultos jóvenes, las estadísticas muestran que esta enfermedad tiene su un mayor impacto en edades más avanzadas: el 70% de los casos se desarrolla después de los 70 años“Entre los factores de riesgo no modificables figuran la edad, antecedentes familiares de cáncer colorrectal o de pólipos adenomatosos, síndromes hereditarios de predisposición al cáncer, como el síndrome de Lynch o la poliposis adenomatosa familiar y las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn”, explica el doctor Andrés Rodríguez (MN 140049), oncólogo clínico del Instituto Alexander Fleming.

“Pero también existen factores modificables, vinculados al estilo de vida, sobre los cuales sí es posible actuar. Adoptar ciertos hábitos puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Los más importantes son realizar actividad física regular, mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y granos integrales, reducir el consumo de carnes rojas y productos ultraprocesados, evitar el tabaquismo y limitar el consumo de alcohol”, recomienda el especialista del IAF.

Los beneficios de estos cambios, muchos de ellos simples y cotidianos, tienen un efecto positivo que va mucho más allá de esta patología y se relacionan con ganar calidad y expectativa de vida. Así lo explica el doctor Federico Esteso (MN 108803), oncólogo clínico y subjefe de Tumores Digestivos del Instituto Alexander Fleming: “Los hábitos saludables impactan no solo en cáncer de colon, también en otros tumores y fundamentalmente en nuestra salud en general: cardiovascular, cerebral, metabólica y ósea; es decir en la epidemia de nuestro siglo que son las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) entre ellas el cáncer como causa prevalente”. Dentro de este grupo de patologías, también figuran la diabetes tipo 2, la obesidad y las enfermedades coronarias.

Los síntomas del cáncer de colon: cuándo consultar

Al igual que lo que sucede en otros tipos de tumores, el diagnóstico precoz es clave en las perspectivas que tendrá el tratamiento de la enfermedad. “Cuando más temprano se detecta, mayor es la probabilidad de curación. La colonoscopia es el método ideal de tamizaje y se debería comenzar entre los 45 y 50 años en toda la población, asintomática y de riesgo promedio, adelantando el inicio si hay antecedentes familiares o personales que incrementen el riesgo”, sostiene el doctor Juan Manuel O’Connor.

“La detección de sangre oculta en materia fecal también ha demostrado ser útil para detectar cáncer colorrectal y podría ser preferida en sistemas de salud sin tanto acceso a colonoscopia o de menores recursos económicos. Aporta la ventaja de ser más accesible y un método que puede ayudar a reducir la inequidad y el acceso a la realización de algún tipo de estudio de tamizaje en la población general”, agrega el experto.

Reconocer las señales de alerta es fundamental para favorecer un diagnóstico temprano del cáncer colorrectal. “Los síntomas como el sangrado en heces, cambios en el hábito evacuatorio persistente (más diarrea, constipación o afinamiento de las heces), dolor abdominal persistente o anemia deberían llevar a una consulta médica para decidir si es necesario realizar más estudios. Es importante tener en cuenta que la mayoría de las veces estos síntomas son por otras causas, pero es un médico el que debe evaluarlo”, agrega el doctor Esteso.

Un abordaje multidisciplinario

Los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que cada año se detectan más de 1,9 millones de nuevos casos de cáncer colorrectal y que provoca más de 900.000 muertes en el mundo. A nivel global es el tercero con mayor incidencia, por lo que los registros de Argentina (donde está segundo) la ubican en los niveles de los países desarrollados donde tiene un mayor impacto. ¿Hay un crecimiento de la enfermedad? El doctor Rodríguez responde que en los consultorios “observamos un mayor flujo, aunque es necesario considerar el sesgo de los centros especializados, que concentran pacientes con diagnóstico oncológico”.

El abordaje del cáncer colorrectal requiere de un profundo compromiso del sistema sanitario, ya que es una patología que demanda una mirada multidisciplinaria, que puede variar en cada caso en función del estadio de la enfermedad. En sus distintas etapas, participan clínicos, gastroenterólogos, oncólogos, radioterapeutas, imagenólogos y cirujanos además de enfermeros y psicólogos, todos ellos trabajando en forma integrada para brindarle atención y contención a los pacientes y su grupo familiar.

“Su tratamiento puede ir desde una simple resección endoscópica, hasta la necesidad de realizar cirugía o tratamientos sistémicos o de radioterapia. Los avances en fármacos tanto de quimioterapia como inmunoterapia y terapias dirigidas han sido notables en los últimos años haciendo que el tratamiento se vuelva cada vez más personalizado”, explica el doctor Esteso. Estas estrategias enfocadas en las particularidades de cada paciente abren la puerta a mejores resultados, en especial cuando la terapia se inicia en el momento adecuado.

“Lo ideal es trabajar y concientizar al equipo médico, y especialistas que verán inicialmente en consulta a estos pacientes, médicos clínicos, gastroenterólogos y de atención primaria, en donde el diagnóstico precoz puede cambiar la historia natural de la enfermedad, sostiene el doctor O’Connor y concluye con un mensaje directo a la comunidad en el día de concientización sobre esta enfermedad: El cáncer de colon se puede prevenir y detectar a tiempo. Realizar los controles recomendados salva vidas”.

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