El paisaje del sudoeste de la provincia de Buenos Aires tiene características similares a las del mediterráneo. En la zona crecen olivares con frutos que dan origen a algunos de los aceites de oliva extra virgen de mayor excelencia a nivel mundial. Las fincas donde se cultivan proponen recorridos guiados con degustaciones para conocer de cerca el proceso productivo y probar este manjar.
La Ruta del Olivo conecta distintos emprendimientos y destinos de esa región que, con sus similitudes pero sobre todo particularidades, invitan a experimentar una forma distinta de viajar. En Coronel Dorrego, Estilo Oliva, Capilla Nuestra Señora del Olivo y Rumaroli; en Bahía Blanca, Olivos del Napostá, Olivos Olivos y Fincas Nobles Caciques; en Tornquist, Olivares de las Sierras; en Puan, Epu Antu; y en Adolfo Alsina, Recóndito Olivares integran el recorrido. Las condiciones climáticas, similares a las del Mediterráneo europeo, sumadas a la calidad de los suelos, crean el escenario ideal para una producción de excelencia que ya forma parte de la identidad regional.
El cultivo y la tradición que lo rodea alcanza su mayor celebración durante la Fiesta Provincial del Olivo y la Semana del Olivo, que cada marzo convoca actividades y catas dirigidas.
Estilo Oliva: innovación sustentable
En Coronel Dorrego, Estilo Oliva impulsa prácticas responsables e innovadoras en el manejo de olivares. “Somos un emprendimiento familiar olivícola, que integra producción primaria de olivo virgen extra y experiencias de oleoturismo orientadas al turismo regional, nacional y educativo” , detalló Maria Ana Ecke, ingeniera agrónoma y propietaria de la finca.
A través de la actividad Encuentro de Bienestar combina visita guiada, cata de aceite virgen extra, prácticas de yoga y taller de bálsamo a base de oliva. También organizan jornadas de cosecha con explicación técnica, demostraciones y almuerzos maridados. “Desarrollamos la producción bajo un sistema de olivicultura superintensiva, con riego por goteo y manejo técnico de precisión, orientado exclusivamente a la obtención de aceite de oliva virgen extra” , agregó.
Un sitio donde el aceite es puente entre conocimiento, sustentabilidad y comunidad.
Finca Nobles Caciques: aceite premiado y viñedos
A 14 kilómetros de Bahía Blanca, Finca Nobles Caciques combina el cultivo de olivares y viñedos. Con filosofía sustentable y premios nacionales, ofrece tienda, espacio gastronómico y catas guiadas de aceite y vino.
“La cercanía al mar, la alternancia de temperatura, las horas de frío y calor, los nutrientes del suelo, el clima seco y ventoso logran aceites de oliva de excelentes atributos, aromas y sabores, y una calidad superlativa”, detallaron.
Quienes la visitan aprenden a reconocer atributos sensoriales mientras degustan productos locales en un paisaje abierto y sereno.
Olivares de las Sierras: aromas serranos y experiencias familiares
En Tornquist, Olivares de la Sierra nació como proyecto académico y se consolidó como referencia del turismo rural serrano. “Un emprendimiento familiar, un sueño que comenzó allá por 2012 y pudo concretarse en 2016. Con aciertos y errores, mucho trabajo y dedicación, en 2021 logramos obtener nuestro primer aceite, una edición especial que llegó a manos de quienes nos ayudaron a concretar nuestro sueño”, contaron. La finca ofrece recorridos guiados por la plantación, catas con maridajes de quesos artesanales, panes caseros y chocolates, y picnics en el corazón del olivar. Para las infancias, la propuesta Exploradores del Olivar propone descubrir el entorno con actividades didácticas. “Luego de varios años abrimos las tranqueras al público general para mostrar lo que amamos hacer”, agregaron.
En la boutique se pueden adquirir aceites premium, cosmética natural y artesanías regionales.
Capilla Nuestra Señora del Olivo: espiritualidad entre campos
En Faro, partido de Coronel Dorrego, la antigua vivienda del cambista ferroviario fue restaurada y convertida en capilla en 2015. Allí, la imagen de la Virgen del Olivo preside. El sitio permite conocerlo en profundidad a través de visitas guiadas con recorrido histórico y Vía Crucis.
Cada cuarto domingo del mes se celebra misa y, en Semana Santa, celebraciones especiales. Un punto de recogimiento dentro del circuito productivo.
Cada visita deja entrever que detrás de cada botella hay mucho más que un producto: hay historias de trabajo, arraigo y proyectos que crecieron junto a la tierra. Entre el mar cercano y las sierras suaves, el aceite dorado parece condensar una idea sencilla pero poderosa: que el espíritu del Mediterráneo también encontró su lugar en el suelo bonaerense y argentino. Un plan diferente de viajar, conocer y experimentar en la provincia de Buenos Aires.
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