El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat presentó una herramienta para prevenir, detectar y atender la violencia en entornos digitales. Fue desarrollada junto a organismos públicos, sociedad civil y agencias internacionales, y establece criterios unificados de intervención
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó el Protocolo Interinstitucional para la Prevención, Detección y Atención de la Violencia en Entornos Digitales, una herramienta que busca fortalecer la respuesta del Estado frente a un fenómeno en crecimiento y con impacto directo en la vida de las personas.
La presentación se realizó el 17 de marzo en el Parque de la Innovación, en el marco de una jornada de trabajo que reunió a especialistas, organismos públicos, organizaciones sociales y referentes internacionales.
Una respuesta coordinada frente a un problema creciente
El protocolo tiene como objetivo coordinar la intervención de distintos organismos del Estado y de la sociedad civil para prevenir, detectar y atender casos de violencia digital.
Establece una ruta de acción clara que incluye:
- prevención y concientización
- detección temprana de casos
- canales de denuncia
- acompañamiento psicológico, social y legal
Además, define niveles de riesgo – bajo, medio y alto – que permiten ordenar la respuesta institucional y priorizar los casos más urgentes.
Entre las situaciones contempladas se incluyen el acoso en redes, el hostigamiento, la suplantación de identidad, la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, la sextorsión y otros delitos digitales.
Datos que evidencian la magnitud del problema
La violencia digitales un fenómeno extendido y muchas veces invisibilizado. En la Ciudad:
- El 63,5% de las mujeres sufrió violencia digital en los últimos seis años
- El 98,3% atravesó agresiones o insultos en redes
- El 85,6% recibió amenazas o acoso sexual
- Solo el 10% de las victimas busca ayuda formal
Además, el 70% modificó su uso de redes sociales por miedo y el 36% dejó de publicar contenido.
Un enfoque integral y articulado
El protocolo fue elaborado de manera colaborativa en el marco de una Mesa Interdisciplinaria, con la participación de áreas del Gobierno de la Ciudad – Como justicia, Seguridad, Educación y el Ministerio Público Fiscal – organismos internacionales como ONU Mujeres. OIM y UNFPA, y organizaciones de la sociedad civil.
No establece un único organismo responsable, sino un esquema de intervención articulada según la etapa del caso, que permite una respuesta más eficiente y coordinada.
También promueve acciones de prevención y educación digital, con capacitaciones, talleres y campañas para fomentar un uso responsable de la tecnología.

Acompañamiento a las víctimas
El protocolo garantiza asistencia integral tanto para quienes deciden denunciar como para quienes no.
Incluye:
- contención psicológica
- asesoramiento lega
- acompañamiento social
- orientación sobre derechos
- derivación a programas de apoyo
En los casos que avanzan judicialmente, se suma la articulación con fiscales, fuerzas de la seguridad y áreas especializadas en el ciberdelito.
Políticas sociales que se adapta a los nuevos desafíos
La iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, orientada a atender la emergencia social y, al mismo tiempo, anticiparse a problemáticas emergentes.
«El desafió es construir una política social que sea justa, humana y eficiente, que no solo responda los problemas existentes sino que también llegue a tiempo frente a los nuevos riesgos», señaló Mraida.
El protocolo representa un avance en ese sentido, al reconocer que la violencia digital no es un fenómeno aislado, sino una problemática con consecuencias reales que requiere una respuesta estatal integral.

























