En el marco de la Comisión de Obras Públicas realizada en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, diferentes referentes del bloque peronista expusieron acerca de la crítica situación en la que se encuentran las rutas nacionales y denunciaron que, pese a que los argentinos siguen pagando el impuesto a los combustibles, esos recursos no se destinan al mantenimiento y reparación de la infraestructura vial. Entre los expositores estuvieron presentes distintos referentes massistas, como la diputada nacional Marina Salzmann, la legisladora bonaerense Ayelén Rasquetti y el intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate.
Por su parte, la diputada nacional del Frente Renovador, Marina Salzmann, recordó que a principios de mes presentó un pedido de informe por la utilización del impuesto a los combustibles líquidos que todavía no tuvo tratamiento, y que junto a otros diputados impulsó una petición de interpelación pública al ministro Caputo para que explique el destino de esos recursos, no ante el bloque sino ante el conjunto de los argentinos.
Para Salzmann, el silencio del ministro sobre el tema deja expuesto el modelo del Gobierno: «Abandonar las rutas y desmantelar la Agencia Nacional de Seguridad Vial, con 1.300 profesionales despedidos que no fueron reemplazados, para después argumentar que no queda otra alternativa que concesionarlas a un privado o traspasarlas a las provincias sin recursos”. «El Estado Nacional está abandonando directamente su función como articulador en la conectividad de la Argentina», advirtió, con impacto tanto sobre el sector productivo como sobre la seguridad de quienes transitan esas rutas. En su exposición, Salzmann remarcó el estado de la obra en la ruta 40 que afecta a más de 12 municipios de la provincia de Buenos Aires, y que el gobierno nacional frenó.
En la misma línea, la legisladora bonaerense Ayelén Rasquetti denunció que el Gobierno continúa aumentando el Impuesto a los Combustibles mientras no destina esos recursos a las obras viales para las que fueron creados. «La plata sí está, pero no se usa para lo que está destinada», sostuvo, y detalló que, según una estimación realizada a partir de la recaudación del ICL, «en la Provincia de Buenos Aires se podrían haber construido 6.720 kilómetros de rutas, frente a los 4.672 kilómetros de rutas nacionales que tiene el territorio bonaerense». Y cerró su exposición: «Milei y Caputo ponen en riesgo la vida de la gente para mantener el espejismo fiscal del Gobierno».
Finalmente, el intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, puso como ejemplo la situación de las rutas nacionales N°3 y 228, ambas de enorme importancia para la región por el tránsito de camiones y la conexión con los puertos de Bahía Blanca y Quequén. Sobre la Ruta 228 afirmó: «en mis 55 años, jamás la vi en el estado lamentable en el que se encuentra hoy en día», mientras que sobre la Ruta 3 señaló que «vemos permanentemente cómo se va deteriorando año tras año». También cuestionó que es notable en ambas rutas la «falta de mantenimiento, iluminación y obras inconclusas en distintos tramos». Y remarcó: «Los lugares donde más se producen accidentes en Tres Arroyos es donde nuestros vecinos tienen que cruzar las rutas», agregando que el municipio incluso ofreció hacerse cargo de tareas de bacheo, pero que todavía no cuenta con la autorización de Vialidad Nacional para avanzar.




























