En Beccar los jóvenes aprender y se divierten en las clases de guitarra

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Se dictan los días lunes y jueves de 18 a 20 en el Centro Cívico Cultural Beccar (Av. Centenario 1891). Allí, los alumnos aprenden acordes, lectura musical y técnicas de digitación e improvisación, de forma grupal e individual.

“Sol, Si, Mi, Do, Re”, dicta el profesor en un sector de la sala Auditórium del Centro Cívico Beccar. Frente a él, sentados en ronda, un grupo de alumnos repiten los acordes en sus guitarras. El resultado es una versión magistral de la canción “Flaca” de Andrés Calamaro.

Se podría decir que lo mejor de las clases de guitarra, que se llevan a cabo los lunes y jueves de 18 a 20 en el espacio ubicado en Av. Centenario 1891, son cada una de las canciones que interpretan. Lo cierto es que lo que más se destaca es el clima de disfrute, concentración y entusiasmo que se vive en cada jornada.

“La clave de las clases es que el alumno disfrute lo que aprende y se entusiasme con lo que se le enseña. Los chicos aprenden las técnicas de la guitarra con canciones conocidas que yo traigo o ellos mismos elijen”, cuenta el profesor Pablo Rodríguez Perea.

Y señala: “Tocar la guitarra es una excelente actividad; ayuda a mejorar la memoria, estimula la creatividad, aumenta el autoestima y les ofrece la oportunidad de intercambiar con otros chicos distintos a los de su entorno habitual”.

En las clases, conformadas por diez alumnos – a partir de los 12 años – profundizan en rasgueos, arpegios, acordes, lectura musical, improvisación, técnicas de digitación y comprensión. Siempre variando estilos y géneros (rock, blues, country, jazz o clásica) y tocando de forma individual o grupal.

Los alumnos pueden concurrir con todo tipo de guitarras, ya sea acústica o eléctrica. La dinámica es simple y efectiva: dos horas de práctica con diversas canciones populares y al finalizar reciben en forma individual la devolución del profesor.

Luego de interpretar la canción “Nada fue un error” de Coti, Juan Ignacio Vengino, de Victoria, expresa: “Las clases están buenísimas, nos divertimos y aprendemos a tocar la guitarra de una forma muy dinámica. Le agradezco al Municipio por el nivel del curso”.

A su lado, Jorge Campos de Beccar, explica que hace este curso por diversión porque le encanta la música.

“Siempre soñé con tocar la guitarra como Slash y con este curso voy a tratar de cumplirlo”, concluye entre risas, Gastón Montenegro, vecino de Beccar.

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