Tener DNI

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Luis Alberto Villan nació en San Isidro el 2 de febrero de 1992 y obtuvo su primer DNI el 24 de julio de 2014. Como muchos otros jóvenes nacidos en territorio argentino, no fue inscripto al nacer y su vida se desarrollo con las limitaciones propias de carecer de DNI. 

Por ello solo pudo cursar la escuela primaria en la escuela Nº 25 Mariquita Sánchez de Thompson, de Beccar. Es el hijo menor de una familia numerosa y la circunstancia de su nacimiento encontró a su madre en un dispensario municipal donde no hubo profesional que firme el correspondiente Certificado de parto.

Fruto de esta situación sus padres padecieron la muralla burocrática que no permitió realizar la inscripción en tiempo y forma de acuerdo a como marca la ley. Pasado ese plazo se volvió imposible ya que nadie los supo asesorar sobre como realizar la correspondiente inscripción.

La búsqueda de trabajo llevo a sus padres a su ciudad natal, Goya en la provincia de Goya donde Luis pasó parte de su adolescencia hasta que decidió volver a San Isidro para iniciar el juicio de inscripción que le permita acceder a su DNI. Con sus 17 años a cuestas y muñido de esperanza, inició por su cuenta el correspondiente procedimiento judicial para demostrar que no había sido inscripto al nacer, que no estaba inscripto con otro nombre y que por ende debía ser inscripto.

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Las cosas no siempre son sencillas para un joven que desconoce el mundo del derecho, que carece de un domicilio de fácil acceso para que llegue el notificador judicial y otros tantos inconvenientes propios de la problemática que afecta a las personas indocumentadas en su peregrinar llevaron al archivo la causa, a ferias judiciales y otros inconvenientes que demoraron la feliz resolución.

A instancia de la Licenciada Isabel “Pupi” Tissera, coordinadora de CONIN San Isidro, fue acompañado de su novia a Casa de Galilea, en el Barrio de la Cava, a buscar el asesoramiento del IADEPP, la ONG especializada en la temática que le permitió finalmente superar las trabas burocráticas.

En el medio tuvo que padecer la ansiedad, la sensación de nunca acabar y sobretodo los avatares de ser indocumentado, como los que le toco vivir cuando iba a visitar a su madre en Goya Corrientes, siempre con un documento prestado para poder subir a un micro de larga distancia.

Fue en esa ciudad cuando este verano tuvo un accidente que lo obligo a realizar una operación por la cual debían insertarle un costoso aparato ortopédico, al no tener DNI no podía obtener un subsidio que lo solvente. No solo carecía de obra social sino también de un CUIT por el cual algún organismo estatal pueda ayudarlo.

Es justo reconocer la gestión de Fernando Maino, Sub Secretario de Acción Social de San Isidro, quién personalmente se encargo de la solución, demostrando que cuando hay voluntad se pueden resolver los problemas.

También tuvo en la Doctora Claudia Lopéz y el resto de equipo de la Defensoria de Familia de San Isidro una ayuda muy importante.

En estos días trabaja de franquero en diferentes garitas de seguridad en San Isidro, mientras piensa en viajar a Corrientes con su verdadera identidad, sin tener que pedir prestada la identidad para llevarle su partida de nacimiento a su madre para que pueda iniciar la pensión correspondiente a las madres de 7 hijos.

Luis Freitas, Presidente del IADEPP, se encargo personalmente de acompañarlo a las oficinas del Registro Nacional de Identidad para realizar allí la tramitación de su primer DNI, previa visita al Monumental de Nuñez.

Empezar una nueva vida, poder sentir que ahora hay derechos a los cuales puede acceder son algunas de las ideas que, emocionado, le brotan mientras toma un café el día después de Tener DNI.

 

Nosotros lo contamos, el lo vive. Salud

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