Lo que era un secreto a voces en los pasillos del Concejo Deliberante de San Isidro salió a la luz de manera rotunda con la renuncia de la candidata a concejal por el partido Convocación Sofía Matozzi.
La sorpresiva declinación de una de las espadas del partido que preside Marcos Hilding Ohlsson se dio anoche, en un fuerte comunicado que causó estupor en la agrupación política.
Es que la renuncia llega a días de una confirmación incómoda para muchos integrantes de Convocación: la decisión poco consensuada de sumar a ese espacio -que se dice vecinalista y defensor de la nueva política- de dos figuras controvertidas.
Por un lado, Carlos Castellano, que durante 35 años fue un colaborador estrecho de Melchor y Gustavo Posse hasta que se alejó porque no pudo ser candidato a intendente. Castellano fue concejal por el oficialismo durante décadas y representó siempre “lo peor de la vieja política y del possismo”, según Convocación. Hace unos días e inexplicablemente, Hilding Ohlsson decidió sumarlo a sus filas. El objetivo? Derrotar a Posse a como dé lugar.
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La otra incorporación que provocó un cimbronazo fue la del actual titular de la Agencia de Administración del Estado, Ramón Lanús, que mientras inscribía una fuerza para sumarse a las filas de Convocación, pedía a Cambiemos que le habilitaran internas con Posse, algo a lo que la alianza oficialista siempre se negó.
No está claro qué molestó más a Matozzi: si el uso de la caja del AABE para hacer campaña, si los manejos poco transparentes de Lanús, si la letra del acuerdo… En un descargo que realizó en su cuenta de Instagram la ex candidata explicó: “Con la incorporación de Ramón Lanús, sobre todo de la forma en que se hizo, se pasó un límite que yo no puedo avalar”. Teléfono para Hilding Ohlsson.