San Isidro: el Municipio coloca 200 colilleros en plazas para tirar los restos de cigarrillos

El Municipio los instaló en más de 12 parques y en la zona de Pacheco y el río y se seguirán sumando en la vía pública. Buscan generar conciencia sobre el impacto de las colillas en el medio ambiente.

Se estima que se descartan 4,5 billones de colillas de cigarrillo por año a nivel global, convirtiéndolas en el residuo de vía pública más arrojado del mundo. Asimismo, existen decenas de partículas nocivas en los cigarrillos –como acetato de celulosa, alquitrán, aluminio, bario, cadmio, cromo, cobre, hierro, manganeso, níquel, plomo, estroncio, titanio, zinc, nicotina, entre otras–, de las cuales al menos 100 son consideradas de alta toxicidad.

Las cifras son alarmantes. Y ante esta problemática, el Municipio de San Isidro ya colocó 200 colilleros en plazas y en la vía pública para generar mayor conciencia frente al gravísimo impacto ambiental que tiene este tipo de residuos.

Una colilla puede contaminar entre cincuenta y mil litros de agua. Los químicos y sustancias que despiden los filtros cuando llegan al río también afectan a los peces

La Plaza 9 de julio (Martínez), el Paseo de Bicicletas (Acassuso), la Plaza Castiglia (San Isidro), la Plaza Roca (Beccar), el Paseo de los Inmigrantes (Villa Adelina), la Plaza Malvinas (Boulogne), Plaza Belgrano (Villa Adelina), la Plaza Sagrada Familia (Martínez), la Plaza San Martín (Boulogne), la Plaza Almirante Brown (Villa Adelina), el Parque Público del Golf (Villa Adelina), Parque Arenaza (Boulogne) y el Paseo Público Costero (Martínez), son algunos de los lugares que cuentan con un cesto especial para arrojar las colillas.

Tras recorrer la Plaza 9 de julio y dialogar con los vecinos, el intendente Gustavo Posse destacó la importancia de la innovadora propuesta sustentable. “Seguimos con nuestro objetivo y compromiso de protección ambiental. Lo implementamos por la gran cantidad de partículas nocivas que contienen las colillas y su elevado poder de contaminación de la tierra y del agua. Tiene mucha aceptación en los vecinos, se está generando el hábito en la comunidad”, indicó.

El colillero tiene una estructura realizada con caños con abertura en la parte superior, y una chapita de gaseosa que se reutiliza y sirve para apagar la colilla. En el interior contiene arena por si alguna colilla cae encendida. Además, tiene una tapa a rosca para que personal de Espacio Público pueda vaciarlo diariamente.

El subsecretario de Espacio Público, Leandro Martín indicó que se buscó que las personas cambien de hábito y dejen de tirar la colilla en las plazas y en la calle. “Además de las consecuencias ambientales puede traer múltiples problemas para la salud de cada persona. Es un residuo peligroso y además tiene plástico, lo que hace que perdure mucho tiempo en el ambiente”, señaló.

Miguel Albornoz, vecino de Martínez, que todas las mañanas saca su perro a pasear en la Plaza 9 de Julio, valoró la iniciativa. “Está perfecto, nos sirve para higienizar el lugar. Me llamó mucho la atención, nunca lo había visto. Ojalá que la gente se acostumbre a tirar la colilla en este cesto, y que lo repliquen otros distritos”, comentó.

Claudia Lavolpe que una vez por semana visita a su mamá que vive a metros de la plaza 9 de Julio, se sorprendió con la implementación de los colilleros. “Es muy innovador, esperemos que los fumadores tomen el hábito de tirar la colilla donde corresponde. Este es un lugar donde vienen muchos chicos a jugar”, sostuvo.

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