Los teléfonos móviles provocan una distracción al manejar que puede ser fatal.

Si bien para algunas personas es algo insignificante usar el celular mientras se maneja, ya que hay quienes creen que pueden tener el control de la situación, lo cierto es que cada año mueren 1,3 millones de individuos, mientras 50 millones resultan heridas, por accidentes de tránsito. La mayoría de estos siniestros se deben, en gran parte, a la distracción que ejercen estos aparatos en el ser humano.

Lo peor de todo es que, en Argentina, esta mala práctica ha ido en aumento durante los últimos 10 años, de acuerdo a un informe realizado por BTR Consulting, una compañía internacional que se especializa en la consultoría en ciberseguridad, administración de riesgos, negocios y auditoría.

En la investigación, llamada  “Conducir y usar el teléfono: un flagelo mortal en la era de la hiperconectividad”, se manifiesta que el 66% de los conductores argentinos reconoce usar los teléfonos móviles para trasladarse, lo que corresponde a casi 7 de cada 10 personas. De ese porcentaje, el 36% asegura que siempre lo utiliza.

Asimismo, los encuestados admitieron enviar mensajes de texto con regularidad al trasladarse en sus autos. En específico, el 36% señaló que lo emplea cuando el semáforo está en rojo o en una señal de alto. El problema radica, según el estudio, “no solo en el lapso momentáneo de atención, sino en el tiempo adicional que le toma a los ojos reorientarse hacia la carretera y a los otros autos que lo rodean”.

Respecto a los conductores que son más propensos a sufrir accidentes por utilizar los celulares, se encuentran los comprendidos entre 20 y 29 años. En tanto, las personas mayores de 40 años suelen ser más responsables en la carretera.

En conclusión, el informe muestra que hay 20 veces más probabilidades de chocar mientras se envía mensajes de texto y se maneja, que cuando no se usa el celular. En este sentido, afirman que el tiempo de reacción al conducir sería el mismo que cuando alguien consume cuatro cervezas en una hora.

En esa misma línea, la asociación Luchemos por la Vida indica que de 1.400.000 vehículos particulares que circulan por Buenos Aires diariamente, alrededor de 240 mil 800 conductores utilizan un celular mientras conducen. Por esta razón, hacen hincapié en la importancia de tener una mayor educación vial, sobre todo desde la adolescencia.

Igualmente, argumentan que varios estudios explican que tras un minuto y medio de hablar por el celular, así sea con manos libres, el individuo no percibe el 40% de las señales y su velocidad media baja en un 12%. A su vez, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar.

Y es que, para la asociación, la capacidad de concentración necesaria para conducir se pierde hasta el punto de no poder mantener una velocidad constante, la distancia de seguridad no es suficiente con el otro vehículo que está delante y el tiempo de reacción se incrementa considerablemente entre medio y dos segundos, dependiendo de cada conductor.

Cabe destacar que, durante el primer cuatrimestre del año pasado, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) registró el fallecimiento de 1.339 personas en siniestros viales. En los mismos, 43% fueron motociclistas, mayormente hombres menores de 35 años. Además, los automovilistas reportaron el 28% de víctimas fatales y los peatones el 10%.

Aunque se desconoce la cifra exacta de cuáles de estos accidentes fueron a causa del uso del celular al volante -acción que está penada por la Ley de Tránsito 24.449-  las últimas mediciones del ente precisa que la distracción por los teléfonos móviles creció un 27% en el país.

Nuevas fotomultas en CABA

Como una de las medidas para controlar este comportamiento, así como para prevenir más incidentes fatales, desde el pasado 1 de febrero comenzaron a funcionar las nuevas fotomultas en la Ciudad de Buenos Aires, las cuales cuentan con un total de 215 cámaras de seguridad.

Las mismas permitirán vigilar tanto el uso del teléfono celular y del cinturón de seguridad, como algún giro indebido. De esta forma, ahora también se tendrá un método de fiscalización electrónico que buscará reducir el margen de error en la detección de este tipo de infracciones.

Esta iniciativa de sistema de vigilancia electrónica ya se encargaba de detectar otros comportamientos penalizados por la ley de tránsito, entre ellas el exceso de velocidad y el cruce de semáforos en rojo.

En detalle, las personas tendrán una multa, de $7.571 a $15.142, si son captadas  dentro del auto con el teléfono hablando o mandando mensajes, incluso si el auto está detenido en un semáforo en rojo. No obstante, está permitido el uso del celular con manos libres o un soporte, por ejemplo, para escuchar música o consultar un recorrido a través de aplicaciones como Waze o Google Maps, pero sin quitar el aparato de la base que lo sostiene.

Es importante señalar que las autoridades confirmaron que si bien la fotomulta mostrará el interior del auto y la patente, la identidad del conductor siempre se mantendrá privada mediante el desenfoque o difuminación de la imagen.

Por otra parte, también se debe tener en cuenta que si un conductor se ve involucrado en un accidente automovilístico y se prueba que estaba utilizando el teléfono móvil al conducir, la compañía de seguros de autos podría alegar dicha infracción y excluirlo de la cobertura.

Ante todo esto, aunque hay que reconocer que la tecnología adquirió un rol importante en la vida diaria de cada individuo, es relevante saber cuándo se debe prescindir de ella, pues en el caso de usar el celular al mismo tiempo que se maneja, no sólo coloca en riesgo la existencia de quien ejerce esta acción, sino también de terceros.

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