La Provincia comienza a producir medicamentos contra la tuberculosis

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Lo hará el Instituto Provincial Tomás Perón. La Provincia ya provee medicación gratuita a 5 mil pacientes sin cobertura de obra social. La historia de Gladys, la embarazada de Patagones que se enteró de que tenía tuberculosis días antes de dar a luz.

Lejos de lo que se cree popularmente, la tuberculosis no está erradicada. Así como tampoco están desterrados los estigmas y mitos que circulan en torno a esta enfermedad, tan antigua como vigente. Gladys, de 29 años, fue diagnosticada con la infección una semana antes de dar a luz a Martina, el mes pasado, en Carmen de Patagones. Hoy, gracias a los cuidados médicos, al tratamiento gratuito que le proveyó la Provincia y a la información que adquirió, le ganó a los miedos y puede amamantarla.

La otra buena noticia de esta Semana de la Tuberculosis es que el Instituto Biológico “Tomás Perón”, que depende del ministerio de Salud de la Provincia, comenzará a fabricar tuberculostáticos, es decir, los medicamentos para tratar la enfermedad, en una producción innovadora e inédita en el país ya que, actualmente, estas drogas son importadas. Además, se realizarán cápsulas combinadas que reducirán la cantidad de comprimidos, lo que favorecerá la adherencia al tratamiento.

“Para darle batalla a la tuberculosis no sólo debemos luchar contra la enfermedad desde la perspectiva sanitaria, sino que además hay que tratar de erradicar la estigmatización que se genera, producto de la desinformación”, dijo el ministro de Salud de Scioli, Alejandro Collia.

Agregó que “para el gobernador Daniel Scioli es prioritario poner en pie de igualdad a todas las personas a la hora de acceder a la salud, a quienes pueden y a quienes no pueden comprar los medicamentos. Por eso, desde el Programa de Tuberculosis del ministerio proveemos el tratamiento gratuito para esta enfermedad a más de 5 mil pacientes que no cuentan con obra social”, detalló Collia

La tuberculosis es una patología infectocontagiosa que afecta principalmente a los pulmones. Surge de una bacteria conocida como “bacilo de Koch”, en honor a Robert Koch, quien la descubrió en 1882. Es transmisible por vía aérea, es decir, se contagia cuando las personas infectadas tosen, estornudan o escupen.

“En Argentina se notifican más de 9 mil casos anuales y casi la mitad corresponde al territorio bonaerense, aunque nuestra provincia, con 26 casos por cada 100 mil habitantes, no tiene la tasa más alta”, explicó Raquel Sarobe, coordinadora del Programa provincial contra la Tuberculosis (TBC), dependiente de la dirección de Atención Primaria de la Salud.

LA HISTORIA DE GLADYS 

La historia de Gladys empezó en Carmen de Patagones, al sur provincial, una semana antes de dar a luz, el 22 de febrero de este año. Sentía decaimiento y tenía algo de fiebre y tos, pero no se evidenciaban otros síntomas como pérdida de peso ni sudoración nocturna. Por eso, en un primer momento se creyó que se trataba de una neumonía.

Hasta que un día, y tras una expectoración con sangre, la mujer decidió ir a la guardia del hospital de Carmen de Patagones, de donde es oriunda. Luego de realizarle la baciloscopía, los médicos le detectaron la enfermedad y ahí empezó un camino lleno de incertidumbres y miedos, que terminó en el nacimiento de Martina, una beba sana que pesó 2,960 kilogramos.

“El caso era inédito para nosotros. Yo nunca había visto a una mujer embarazada, a punto de dar a luz, con una tuberculosis recién detectada y sin tratamiento”, explicó Daniela Ferraris, jefa del servicio de Neumonología del hospital municipal Dr. Pedro Ecay de Carmen de Patagones. Y señaló que si bien no es frecuente, una de las primeras acciones médicas fue comprobar que no existiera tuberculosis congénita, es decir, que el bebé no se hubiese contagiado durante el embarazo.

La mujer inició el tratamiento tres días de dar a luz. Los médicos decidieron que, como toda mamá, debía estar cerca de su bebé y amamantarlo. “Si se tomaban todos los recaudos necesarios, Gladys podía estar con su hija. Por eso, con el uso de un barbijo adecuado, pudo estar en contacto con su beba desde el principio”, indicó Ferraris.  Hoy, luego de la realización de una nueva baciloscopía, se comprobó que la paciente ya no contagia de modo que puede estar en ambientes cerrados sin barbijo.

Es que, según se estima, un enfermo avanzado de tuberculosis puede contagiar unas 30 personas al año, mientras que el tratamiento adecuado y constante disminuye 50 veces la posibilidad de transmisión. Además, como el bacilo de Koch es una bacteria que muere con la luz solar, es clave mantener los ambientes ventilados para renovar el aire dentro de la casa.

Sergio, el marido de Gladys y padre de los tres hijos de Martina, es enfermero del hospital pero asegura que, pese a su profesión, persistían en él algunos mitos sobre la tuberculosis. “Fue un momento muy difícil. Al principio los chicos tuvieron que ser aislados, pero después leímos, nos instruimos sobre la enfermedad y nos dimos cuenta de que muchos miedos son por la falta de conocimiento”, aseguró. Inclusive ahora él se encarga de administrar los medicamentos del tratamiento que lleva adelante el resto de la familia para no desarrollar la enfermedad.

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