El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró que el paro convocado por los gremios opositores «no es para preocuparse ni para volverse loco», y que los dirigentes que convocaron a la medida de fuerza «»mañana van a tener que sentarse a discutir de nuevo» sus reclamos.
En declaraciones formuladas al llegar a Casa de Gobierno, el funcionario calificó al cese de actividades que afecta principalmente al transporte público y de carga como «un paro político con el objetivo de generar confusión», con el único objetivo de impedir movilizarse «al que quiere ir a trabajar, que es la inmensa mayoría de la población».
«No hay que preocuparse ni volverse locos con este tipo de situaciones. Esto no nos saca de quicio», completó Fernández.





























