Claves para cuidar al corazón: llevar una vida saludable y estar entrenado en RCP y desfibriladores

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Hipertensión, sedentarismo, diabetes y obesidad son factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en el mundo, mientras que los paros cardíacos repentinos causan 40.000 decesos al año en la Argentina

Los especialistas recomiendan adoptar hábitos de vida saludables y estar entrenados en técnicas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y uso de desfibriladores para cuidar al corazón.

“Actualmente convivimos con múltiples factores de riesgo, como la hipertensión, el sedentarismo, la diabetes, el colesterol elevado o la obesidad, por lo que el 31 por ciento de las muertes en el mundo se deben a enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte”, alertó a Télam Carlos Reguera, coordinador del Servicio de Cardiología y Medicina Preventiva del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba), con motivo del Día mundial del corazón, que se celebra cada 29 de septiembre.

El especialista aseguró que cambiar el estilo de vida, como por ejemplo dejar de fumar o hacer ejercicio regularmente, ayudaría a disminuir en un 80 por ciento las enfermedades cardiovasculares.

“En Argentina el 55 por ciento de la población es sedentaria, el 37 padece sobrepeso y el 21 obesidad. Más allá de las cifras, lo llamativo es que recién tomamos conciencia cuando nos enfrentamos a un evento desafortunado”, subrayó.

Reguera recordó que “el sólo hecho de caminar 30 minutos por día a un ritmo moderado reduce en un 14 por ciento las probabilidades de sufrir algún problema cardiovascular”.

“La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a la inactividad física como el cuarto factor de riesgo de mortalidad”, agregó Hernán Provera, coordinador de Prevención Cardiovascular de Ineba.

Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de desórdenes del corazón y los vasos sanguíneos que anualmente provocan el fallecimiento de 17 millones de personas en todo el mundo, precisó ese Instituto, que recordó además que en la Argentina una de cada tres personas es hipertensa, seis de cada 10 tienen exceso de peso y dos de cada 10 obesidad.

Por su parte, Roberto Peidro, vicepresidente de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), advirtió que en el país se producen alrededor de 40.000 muertes súbitas por año, y remarcó la importancia de saber usar desfibriladores externos automáticos (DEA) y de estar capacitados en técnicas de RCP.

“La muerte súbita es aquella que ocurre naturalmente y de forma inesperada dentro de la primera hora del comienzo de los síntomas. Frente a ese colapso, la persona afectada se desploma, pierde la conciencia, deja de responder, de respirar normalmente y pierde el pulso, y como la muerte cerebral y clínica comienzan a ocurrir entre los cuatro y los seis minutos después del paro cardíaco, resulta fundamental actuar de manera Inmediata y eficazmente”, subrayó.

En caso de un paro cardíaco por fibrilación ventricular, si se aplica RCP y desfibrilación dentro de los primeros tres minutos, las posibilidades de llegar con vida a un hospital se acercan al 79 por ciento: “Por eso insistimos tanto en que los primeros minutos son vitales, ya que por cada minuto que la víctima pasa sin recibir maniobras de RCP, pierde un 10 por ciento de posibilidades de ser reanimado”, enfatizó Peidro.

“En esto reside la importancia de que toda la población se encuentre entrenada en maniobras de RCP y manejo del DEA, dado que, además, el 70 por ciento de las muertes súbitas se produce fuera de los hospitales, lo que convierte a la comunidad en la primera encargada de atender un episodio de ese tipo”, alertó.

La FCA informó que mañana de 9 a 18 habrá en la Plaza San Martín de la Ciudad de Buenos Aires charlas de RCP y manejo de DEA gratuitas y abiertas a la comunidad.

“Todo el país debe estar entrenado en maniobras de RCP, así existirán más probabilidades de sobrevivir ante un episodio que puede acontecerse delante de nuestros ojos. Nuestra función desde la FCA es hacer que la mayor cantidad de personas se encuentre capacitada y orientar para que los espacios públicos y privados cuenten con la cantidad necesaria de DEAs y un protocolo de acción que garantice la atención a la víctima dentro de los tres minutos de ocurrido el paro cardíaco”, insistió Peidro.

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