Más de la mitad de los países con malaria redujo un 75% los nuevos casos

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Más de la mitad de los 106 países afectados por el paludismo -conocido más popularmente como malaria- logró reducir entre 2000 y 2015 un 75 por ciento los nuevos casos, mientras que otros 18 estados consiguieron un descenso de entre un 50 y un 75 por ciento, informó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) al presentar el último informe sobre esta enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmite al ser humano por la picadura de mosquitos infectados.

A nivel mundial, las tasas de incidencia y de mortalidad disminuyeron desde el año 2000 un 37 por ciento y un 60 por ciento, respectivamente, y en los menores de 5 años las defunciones se redujeron en un 65 por ciento.

Si se analiza por regiones, en estos últimos 15 años las tasas de mortalidad por malaria descendieron un 72 por ciento en la región de las Américas, un 65 por ciento en el Pacífico Occidental y un 64 por ciento en el Mediterráneo Oriental.

África, pese a seguir soportando la carga de malaria más elevada del mundo, también registró avances: desde 2000 la tasa de mortalidad disminuyó un 66 por ciento en el conjunto de la población y un 71 por ciento en los menores de 5 años.

Europa, por su parte, notificó que no tuvo ningún deceso por malaria, lo que sucede por primera vez desde que la OMS comenzó a llevar este registro.

En tanto, Argentina se encuentra entre los 16 países que en 2014 notificaron cero casos autóctonos junto a Armenia, Azerbaiyán, Costa Rica, Emiratos Árabes Unidos, Georgia, Iraq, Kirguistán, Marruecos, Omán, Paraguay, Sri Lanka, Tayikistán, Turkmenistán, Turquía y Uzbekistán.

“Desde el comienzo de este siglo, las inversiones en prevención y tratamiento del paludismo han evitado más de 6 millones de muertes. Sabemos qué medidas son eficaces. El reto ahora está en intensificar aún más nuestros esfuerzos”, sostuvo la directora de la OMS, Margaret Chan.

Entre las acciones más efectivas llevadas a cabo en regiones críticas como África subsahariana, el organismo destacó el uso de mosquiteros tratados con insecticidas (MTI), seguida de los tratamientos combinados basados en la artemisinina (TCA) y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.

Otra herramienta que tuvo impacto sobre el descenso de la mortalidad fue el empleo de pruebas de diagnóstico rápido, que, según la OMS, hicieron que sea “mucho más sencillo distinguir de forma casi instantánea las fiebres palúdicas de las que no lo son, facilitando así la prestación de un tratamiento adecuado y en tiempo oportuno”.

A pesar de los avances, el organismo destacó que todavía unos 3200 millones de personas (casi la mitad de la población del planeta) están en riesgo de contraer el paludismo, al tiempo que estimó que en 2015 se produjeron unos 214 millones de casos nuevos y unas 438 mil muertes.

En África subsahariana, donde se producen casi el 80 por ciento de los nuevos casos y el 78 por ciento de las muertes por esta enfermedad, todavía una tercera parte de la población en situación de riesgo vive en hogares carentes de la protección brindada por los mosquiteros o la fumigación con insecticidas de acción residual.

Por otra parte, el Director del Programa Mundial sobre Malaria de la OMS, Pedro Alonso, señaló que “la farmacorresistencia (o resistencia a los insecticidas) también podría socavar los últimos avances en materia de control del paludismo”.

“Desde 2010, 60 de los 78 países que hacen un seguimiento sobre esto han confirmado resistencia de los vectores a al menos uno de los insecticidas utilizados para el tratamiento de mosquiteros y la fumigación de interiores; de esos 60 países, 49 han notificado la resistencia a dos o más tipos de insecticidas”, describió el funcionario.

La Asamblea Mundial de la Salud adoptó en mayo de 2015 la Estrategia Técnica Mundial contra la Malaria 2016-2030, que proporciona un nuevo marco de 15 años de duración para aplicar medidas de control en todos los países endémicos.

La estrategia establece una serie de objetivos ambiciosos pero alcanzables para el año 2030, consistentes, entre otras cosas, en reducir las tasas mundiales de incidencia y mortalidad en al menos un 90 por ciento; eliminar el paludismo en 35 países como mínimo; y prevenir posibles rebrotes en todos los países libres de la enfermedad.

El paludismo es causado por parásitos del género Plasmodium que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles, los llamados vectores del paludismo, que pican sobre todo entre el anochecer y el amanecer.

La enfermedad consiste en un estado febril agudo y algunos casos como el causado por P. falciparum (un tipo de vector) si no se trata dentro de las 24 horas puede causar la muerte.

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