Ensayarán en ovejas trasplante de útero para aplicar a humanos

0
140

El Hospital Italiano replicará el sábado un ensayo a través de un protocolo de investigación científica realizado con éxito en Suecia, por el cual cinco mujeres tuvieron niños sanos.

El Hospital Italiano replicará el sábado un ensayo en ovejas para futuros trasplantes de útero en humanos, a través de un protocolo de investigación científica realizado con éxito en Suecia, por el cual cinco mujeres tuvieron niños sanos, informaron los médicos suecos encargados del procedimiento.

“Si bien no se está aplicado clínicamente en pacientes todavía, el procedimiento se aplicó en Suecia durante diez años en animales y en nueve casos de mujeres reportados (bajo protocolo), por lo que la idea es replicarlo en el país”, explicó a Télam Sergio Papier, presidente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva (Almer).

El sueco Mats Brännström, quien integra el equipo de médicos que realizó los primeros nueve trasplantes, apuntó que el primer bebé del mundo engendrado en útero trasplantado nació en septiembre de 2012 en su país, y precisó que la mujer que donó el órgano tenía 61 años al memento de la operación y que el útero tenía 63 años cuando se concibió al bebé.

“De los nueve trasplantes que hicimos en estas valientes mujeres que se prestaron al procedimiento, siete fueron exitosos y cinco bebés nacieron, por lo que la tasa de efectividad es muy alta. Creemos que los resultados son positivos y que irán mejorando con el entrenamiento, por lo que la colaboración con el Hospital Italiano es muy importante para replicar el protocolo”, dijo en diálogo con Télam.

De los nueve casos ensayados en Suecia bajo estricto protocolo de investigación -que requiere consentimiento informado y práctica gratuita, entre otras condiciones-, cinco mujeres resultaron casos exitosos.

Se estima que en los próximos cinco a diez años, el trasplante de útero podría convertirse en una práctica clínica, afirmaron los médicos suecos encargados del procedimiento.

Papier, también director del centro de medicina y genética reproductiva CEGyR, indicó que el trasplante permitiría que aquellas mujeres que nacieron sin útero o que lo perdieron por alguna causa médica, lleguen a ser madres.

“Una de cada 4.000 mujeres en el mundo podría beneficiarse de dicha operación para llegar a cumplir su deseo de ser madre naturalmente, pero hasta el momento es una práctica que sólo se encuentra en etapa experimental y a punto de replicarse en otros países, sobre todo aquellos donde no es posible realizar la gestación por sustitución o subrogación uterina”, como en el Argentina, estimó.

El jefe de Ginecología del Italiano, Sebastián Gogorza, precisó que el próximo sábado se pondrá en práctica el protocolo en una oveja, “animal acorde para la cirugía experimental”.

“Vamos a remover el útero del animal y luego se lo volveremos a implantar para ver cómo funciona. El Hospital Italiano es de alta complejidad y cuenta con una larga experiencia en trasplantes, por lo que el desafío será poder implementar el protocolo a la brevedad”, precisó a Télam.

En cuanto a los requisitos para el donante, la médica sueca Pernilla Dahm-Kähler explicó que la paciente ideal para someterse a la terapia no debe padecer enfermedades infecciosas, neoplasias (cánceres) ni obesidad, y debe ser capaz de producir sus propios óvulos.

“No hay límite de edad, aunque es preferible que sean menores de 35 años para garantizar una funcionalidad reproductiva óptima”, agregó.

Conseguido el útero, en la operación de trasplante se extrae el órgano de la donante junto con una pequeña porción de la vagina y se empalma con la vagina de la receptora con los vasos del útero donado para reconectarlo.

Así, se empalman los vasos al torrente sanguíneo de la receptora, de forma que el útero pueda recibir su aporte sanguíneo, y se inicia también una terapia inmunosupresora para evitar el rechazo.

“Solo un año después del trasplante se pueden transferir los embriones, dado que todas las pacientes han hecho tratamientos de fecundación in vitro previos al trasplante. La primera prueba de funcionamiento normal es la aparición de la menstruación en la receptora y su continuidad”, señaló Papier.

“Los riesgos son los mismos que en cualquier otro tipo de trasplante, pero éste cuenta con dos ventajas: la primera es que son pacientes totalmente sanas, y la segunda es que una vez que el órgano ha cumplido su función se puede retirar, con lo que también se retiraría la medicación inmunosupresora”, completó.

SIN COMENTARIOS