La Parroquia Aránzazu descubrió la lápida donde descansan los restos de Maximino Pérez

0
214

San Fernando acompañó un hito histórico para la comunidad católica. Entre los trabajos de restauración conjuntos del Municipio y la Iglesia, se levantó cuidadosamente la lápida ubicada en la entrada, donde se encontró el ataúd con los restos de Maximino Pérez, el cura que ideó la Parroquia. “Fue un religioso comprometido con la comunidad religiosa y la comunidad de su época”, destacó Luis Freitas, Secretario de Gobierno. 

Funcionarios de la Comuna y miembros de la comunidad católica formaron parte del momento en que el equipo que está llevando adelante la puesta en valor de la Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu, levantó el mármol del atrio que informa que allí descansan los restos de Maximino Pérez, desde noviembre de 1941. Al abrirlo se encontraron con el féretro en óptimas condiciones.

Al respecto, Luis Freitas, Secretario de Gobierno, expresó: “Hoy es un día de un hallazgo con un valor histórico para el patrimonio de todos los sanfernandinos. Uno no tenía la certeza que tuvimos hoy al correr la lápida que estaba en el piso del atrio. Nos llevamos una gran sorpresa al ver los restos de Maximino Pérez y el féretro intacto. Para los sanfernandinos tiene que ser un hito histórico, de magnitud porque fue un religioso comprometido con la comunidad religiosa y la comunidad  de su época. Él fue quien dio a la iglesia parroquial la estructura que conocemos en la actualidad, con las dos torres, una obra que arranca en 1901 y termina en 1905”.

Por su parte, Jorge Luis Lagazio, Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu, sostuvo: “Hoy, 12 de junio de 2017, se avanzó sobre el atrio donde está ubicada la lápida que nos recuerda que ahí están los restos de Maximino Pérez, quien murió en agosto de 1941 y desde noviembre está puesta la placa. Como estamos haciendo la puesta en valor del templo y había que levantar todo el atrio, debíamos levantar la lápida y no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar. Para mi asombro al remover la lápida, no tuvimos ningún peligro de ruptura y nos encontramos con el ataúd intacto. Fue un cura muy importante en el distrito y quien hizo toda esta obra de puesta en valor. Este templo es de 1870 y en el año 1901 comenzó la obra que se inauguró en 1905. Él fue el gran artífice de esta iglesia tan bonita que tiene San Fernando”.

El arquitecto a cargo de la puesta en valor, Pablo Terzagui, explicó: “Lo que sucedió hoy es uno de los hechos más importantes desde que venimos  haciendo la restauración. Nos encontramos con algo maravilloso porque está todo intacto, muy bien hecho. Vamos a preservar las mismas condiciones en las que está la tumba. Vamos a hacer un trabajo de mantenimiento de lo existente, curar los hierros y el apoyo de la placa. Queremos preservarlo tal cual se hizo en 1941”.

“Tenemos acá la imagen de un templo que no es el original, sino que Maximino Pérez fue el artífice de que este templo pasara  a ser  casi con una imagen de catedral. Las iglesias coloniales de principio de siglo eran muy domésticas. Él es quien se carga al hombro esta cuestión de lanzar a San Fernando como una ciudad importante y de cara al mundo. Es importantísima la gestión de Maximino Pérez. Hoy nos encontramos con lo que la gente valora, lo simbólico”, agregó el arquitecto.

Por último, Lagazio dijo: “La verdad me emociona. No pensé encontrarme con esto. Lo primero que hicimos con la gente que estaba ahí fue rezar un Ave María, porque sus restos descansan a los pies de la Virgen de Aránzazu. Lo que hemos decidido fue no sacar los restos sino hacer una pequeña reparacion en el hierro, pasarle anti oxido y volver a poner la placa que va a quedar en ese lugar por muchos años más. Es algo muy fuerte porque fue un cura muy bueno y querido por la gente de San Fernando. Hoy sabemos que su ataúd está en perfectas condiciones. Está ubicado sobre unos hierros, no toca el piso y tiene el techo arriba, por lo tanto está aislado de la humedad que es la que deteriora estas cosas. Estamos muy agradecidos”.

SIN COMENTARIOS