Los vecinos de Martínez se capacitan con las clases de Huerta Orgánica

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Se dictan todos los jueves, de 14 a 16, en la Casa de Cultura de Martínez (Monseñor Larumbe 762). Enseñan técnicas de producción para generar autoconsumo y obtener alimentos más sanos.

En el amplio jardín de la Casa de Cultura de Martínez, los alumnos se dividen en grupos y comienzan a desplegar las técnicas de la siembra: hacen un surco, mojan la tierra y colocan las semillas. Mientras tanto, en otro sector, elaboran fertilizantes caseros para que las plantas crezcan fuertes y saludables. En poco tiempo, los beneficios del curso de huerta orgánica, aromática y jardinería estarán a la vista: una cosecha sabrosa y cada alumno se podrá llevar alimentos libres de agroquímicos.

El taller se dicta todos los jueves, de 14 a 16, en la Casa de Cultura de Martínez (Monseñor Larumbe 762). Asisten personas de diferentes edades y se enseñan las distintas formas de realizar una huerta orgánica, ya sea en espacios grandes como jardines y campos, o en pequeños como macetas. La elaboración y utilización del abono orgánico, la siembra directa en tablones y la indirecta en plantines, la huerta sin tierra y el control de plagas son algunos de los temas que abordan.

“La huerta orgánica es sana, no contamina; además, se logra comer saludable, ganamos en sabor, textura, nutrientes y sirve para equilibrar nuestra energía. Estar conectado con la huerta da paz y tranquilidad”, asegura la profesora Silvia Aslanides.

Y agrega: “Se puede tener huerta en un balcón, terraza, techo o pared: la cantidad de producción va a estar supeditada a la superficie cultivable. Esta es una propuesta sumamente terapéutica e integradora”.

En este curso, al estar en contacto con plantas, se estimula los lazos con la naturaleza y se conecta con el medio ambiente. Además, es una actividad recreativa, que desarrolla nuevas habilidades manuales, estimula la comunicación, mejora la autoestima y el protagonismo.

Tras realizar un cantero con nuevos plantines para un cultivo, Osvaldo Rosiscky de Villa Adelina, comenta: “Yo aprovecho y vengo a la mayoría de los cursos de la Casa de Cultura de Martínez, pero esta capacitación en huertas es muy linda, porque logra una gran integración entre personas de diferentes edades”.

“Este curso combina perfectamente la teoría con la práctica. Siempre llego a casa con plantitas, semillas o tierra para compostar lo que tenga. Sin dudas, se lo recomiendo a todos los vecinos”, concluye Carola Pardi de Boulogne.

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