Capacitación e inserción laboral, ejes del programa de Huertas Orgánicas de San Isidro

El Municipio impulsa este taller integrador al que asisten personas con y sin discapacidad que aprenden a cultivar sus propios alimentos y a realizar huertas a domicilio, ya sea en balcones, jardines o patios.

En el vivero del Hipódromo de San Isidro, se lleva adelante el programa municipal de Huertas Orgánicas, por el que cada año pasan cientos de personas. El programa es integrador y asisten personas con o sin discapacidad y jóvenes con adicciones, para aprender a cultivar sin pesticidas. Reciben un título oficial del INTA, y comienzan sus emprendimientos para montar huertas a medida en balcones, jardines o patios.

En el lugar, se huele el aroma a flores, se disfruta del aire libre, mientras los participantes meten las manos en la tierra y utilizan las distintas herramientas como una pala de punta para cavar, una laya para airear el terreno y una pala de mano. La actividad se dicta todos los martes de 9:00 a 12:00, y los jueves 13:00 a 16:00.

“San Isidro se destaca por el verde, la vida sana y la integración. Y desde allí nació este programa de huertas orgánicas, que genera un círculo virtuoso a través de la inclusión y capacitación laboral. Es una labor de terapia, ya que el trabajo de tierra es sanador y estimula la participación comunitaria. Esto se lleva adelante en el Hipódromo, en Puerto Libre, en la parroquia San Ignacio Loyola de Boulogne y en los centros de tratamiento de adicciones”, explica Arturo Flier, secretario de Integración Comunitaria.

La huerta orgánica está destinada al cultivo de vegetales, legumbres, plantas medicinales y árboles frutales. Sus cultivos están basados en el respeto de los procesos naturales de los alimentos que se siembran, utilizando fertilizantes naturales. También se evita el uso de pesticidas no naturales. Armado de canteros, combinación de especies, riego y los distintos tipos de siembra son solo algunos de los temas que se tratan durante la capacitación.

«Las personas buscan contacto con la naturaleza, y las plantas nos dan esa posibilidad. La huerta orgánica es sana, no contamina; además, comemos apenas se cosecha, ganamos en sabor, textura, nutrientes y sirve para equilibrar nuestra energía. Estar conectado con la huerta da paz y tranquilidad”, señala Ignacio Floridi, coordinador general del programa de huerta inclusiva de San Isidro.

También explica que trabajan en base a la agroecología, las verduras no tienen ningún agro tóxico, sino que se alimentan a través de las hojas que caen del otoño, el chipeado, cartón, papel de diario y diferentes elementos que aportan los alumnos.

En esta parte del año, los productos de cosecha son: hinojo, acelga, brócoli, coliflor, remolacha, todas las variedades de lechuga, aromáticas, cedrón, albahaca, menta, cebolla de verdeo y peperina, entre otros.

Tras lograr una nueva venta de verduras, Gustavo Cabrera de Beccar, expresa: “Esta experiencia es espectacular, hice nuevos amigos y tengo mi propio emprendimiento. Estoy muy feliz por ser parte de este importante proyecto. Ojalá que se puedan sumar muchos chicos”.

A su lado, Fabio Rezzi completa: “Me encanta ayudar a sembrar, regar y a plantar con los abuelos de Puerto Libre. Los alimentos son para el comedor de ese lugar. Gracias al municipio me pude capacitar y conseguir un trabajo”.

Para mayor información hay que contactarse con el Centro Municipal de Discapacidad al 4512-3313/3378 o a discapacidad@sanisidro.gov.ar, o también enviar un mail a infoloshuerteros@gmail.com.

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