Día Mundial de la Obesidad: una oportunidad para concientizar

0


Según la OMS, más de la mitad de la población mundial presenta sobrepeso y es además la segunda causa de muerte evitable. Cada 12 de Noviembre se celebra el Día Mundial.

Cada 12 de noviembre se conmemora el con el objetivo de sensibilizar sobre los efectos que tiene en la salud este epidemia. El sobrepeso y la obesidad, definidas como el exceso de grasa corporal en relación con la talla o longitud corporal, son un desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto de energía.

“Este desequilibrio es lo que ocasiona un incremento progresivo del tejido adiposo corporal, provocando un desorden peligroso en la vida del paciente”, afirma la Dra. Gacela Simán Menem, médica cirujana, especializada en endocrinología-metabolismo.

Según el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina, 4 de cada 10 adultos tienen sobrepeso y 2 de cada 10, obesidad. En niños en edad escolar, el sobrepeso se evidencia en 1 de cada 3, mientras que el 6% es obeso. En tanto, en adolescentes de 13 a 15 años, el sobrepeso aumentó un 17% en cinco años, al pasar del 25% (2007) al 29% (2012).

Uno de los aspectos más preocupantes de ambas enfermedades, señala la Dra. Simán es que, a lo largo de su desarrollo, “presentan una serie de patologías -como diabetes, hipertensión, enfermedades vasculares y cardíacas, apnea de sueño y asma- que son dependientes del sobrepeso y altamente riesgosas”.

la mayoría de las personas que padecen obesidad y sobrepeso no le dan importancia y, menos aún las asocian con ciertos dolores corporales (en corazón, pulmón, huesos y articulaciones) ”

Un IMC (Indice de masa corporal) igual o superior a 25 determina sobrepeso, mientras que un IMC igual o superior a 30 determina obesidad. Pero además del peso importa el lugar donde se acumula la grasa. Es importante tambíén considerar que aumenta el riesgo cardiovascular cuando el perímetro de cintura es superior a 100 cm en hombres, y a 90 cm en las mujeres, independiente de que tenga sobrepeso.

“Lamentablemente, la mayoría de las personas que padecen obesidad y sobrepeso no le dan importancia y, menos aún las asocian con ciertos dolores corporales (en corazón, pulmón, huesos y articulaciones) que terminan creando hábitos sedentarios también, agrega la especialista.

Por su parte, quienes sí encaran el problema muchas veces se encuentran con que el tratamiento convencional de la obesidad y el sobrepeso tiene pocos resultados y no resuelve el problema.

Muchas veces llega el temido “efecto rebote” donde se logra un descenso importante de peso con dieta aunque el organismo, por un mecanismo de memoria, vuelve progresivamente al peso inicial o supera los valores previos.

Por eso, a la hora de tratar estas patologías, la Dra. Simán sugiere que no basta con cambiar el estilo de vida, sino con “emprender un cambio programado e inteligente que pueda ser realmente adoptado por la persona a tratarse. Lo ideal es que ésta baje de peso lenta y progresivamente, haciendo que sus órganos en general empiecen a funcionar mejor”.

Y agrega que “la enseñanza, planificación y acompañamiento de la persona que inicia un tratamiento para perder peso es vital así como también saber que no existen respuestas mágicas y rápidas en este sentido”.

Los hábitos de alimentación nacen el primer día de vida y nos acompañan siempre. Si estos no fueron “buenos” en su momento nunca es tarde para revertirlos y aprender a querernos. Esto significa que se puede cambiar el estilo de vida re-aprendiendo ciertas pautas.

Recomendaciones

•Incorporar un desayuno bajo en contenido calórico.
•Realizar mínimo 4 comidas al día.
•Ingerir 2 frutas y 3 porciones de verduras diarias.
•Beber mínimo 1 1/2 litro de agua por día.
•No tener periodos de ayunos durante el día (no saltearse comidas).
•Realizar algún gasto de energía diario.
•Limitar el consumo de azúcar, pan y alcohol.

SIN COMENTARIOS

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.