Médicos advierten que el 80% de los adolescentes a nivel mundial son sedentarios

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Realizar actividades físicas desde la infancia hasta la vejez no sólo permite mantener una calidad de vida saludable sino que evitaría las consecuencias del sedentarismo, cuarto factor de riesgo para una muerte prematura y responsable de casi 680.000 fallecimientos por año en América Latina.

Esta es una de las advertencias que plantearon los especialistas que participaron del encuentro internacional sobre `Vida Activa y Saludable` de la Serie Científica Latinoamericana que concluyó ayer en Buenos Aires, quienes redefinieron el abordaje para conseguir una vida activa y saludable, planteando la motivación del placer.

En este sentido, llamaron a incluir el placer como el eje central en la toma de decisiones individuales, tanto en el ámbito de la nutrición, como en el del ejercicio físico, pues si no hay placer difícilmente se podrán conseguir cambios en el estilo de vida.

A su vez, destacaron la importancia de promover la actividad física desde las políticas públicas, en los programas educativos y de promoción de la salud, teniendo en cuenta que la realidad muestra a las generaciones más jóvenes más propensas a la inactividad física, contrariamente a la aptitud de condiciones.

Diversas mediciones dan cuenta de que “cerca del 80% de los adolescentes a nivel mundial son sedentarios”, afirmó Michael Pratt, asesor de Salud Global del Centro Nacional de Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de Estados Unidos.

En este marco, destacó que “resulta prioritario inculcar en los niños y jóvenes el hábito de la actividad física”.

En este contexto, en el que se articuló la necesidad de la actividad física con la buena alimentación para mantener una vida saludable, el tema de la obesidad y sobrepeso ocupó un lugar importante en el análisis y debate de tendencias.

“La obesidad es un desorden de aprendizaje que se puede revertir mediante los estímulos adecuados, pues las personas son capaces de aprender o desaprender conductas que afectan su salud”, manifestó por su parte Mónica Katz, especialista en nutrición de la Universidad Favaloro de Buenos Aires.

Aseguró que el hecho de haber dejado de lado la premisa de que `comer rico es un derecho de todos`, “es una de las causas por las que fracasan la mayoría de las iniciativas, individuales y colectivas para cambiar los hábitos, pues no se toma en cuenta que para aprender a comer distinto o comenzar con una actividad física lo que hacemos nos debe proporcionar placer”.

Por su parte, Margo Mountjoy, investigadora del Centro de Salud y Rendimiento de la Universidad de Guelph, (Canadá) destacó que la actividad física es tan importante como una buena nutrición para lograr el desarrollo integral de los niños.

Por este motivo, dijo que la implementación de ejercicios de forma consistente en los planes de estudio resulta prioritario para inculcar hábitos saludables y en consecuencia frenar el avance de las enfermedades ligadas al sobrepeso.

En tanto, la argentina Patricia Sangenis, especialista en Medicina del Deporte y Directora del Instituto Deporte y Salud de Buenos Aires, marcó la importancia de que los profesionales de la salud prescriban correctamente la actividad física como parte del tratamiento preventivo de distintas enfermedades.

La experta precisó que está demostrado que la actividad física aumenta la estabilidad eléctrica del corazón y disminuye la demanda de oxígeno, al tiempo que mejora la función miocárdica y mantiene el aporte de oxígeno al corazón; y además mejora la tolerancia a la glucosa, disminuye la tensión arterial y controla el peso corporal.

“Quien hace ejercicio controla su peso, mejora o mantiene sus capacidades físicas, reduce el estrés y los factores de riesgo, pero lo más importante es que se siente más saludable, previene el envejecimiento, se divierte y mejora sustancialmente su autoestima”, explicó.

Por el contrario, sostuvo que el sedentarismo es tan perjudicial como fumar al precisar que “una de cada diez muertes en el mundo ocurren por una vida sedentaria”.

Finalmente, aseguró que a nivel internacional, las recomendaciones para que los adultos hagan una actividad física práctica y eficiente implican al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa a la semana, y también sugieren al menos dos sesiones semanales de fortalecimiento, flexibilidad, coordinación y equilibrio.

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