Destacan la importancia del diagnóstico prenatal de las cardiopatías congénitas

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El diagnóstico prenatal, que se puede realizar con una ecografía cardíaca durante el embarazo, es fundamental para asegurar el tratamiento del bebé con cardiopatías congénitas de forma inmediata al nacimiento y evitar riesgo de muerte, aseguraron médicos especialistas en el marco del día mundial de estas patologías, que se conmemorará el 14 de febrero.

“La detección durante el embarazo puede ser de vida o muerte, porque si un bebé nace con una cardiopatía congénita muy compleja en un lugar donde no tienen los recursos para su tratamiento e intervención, puede llegar a morirse”, indicó a Télam el doctor Pablo Marantz, jefe de Servicio de Cardiologí­a Pediátrica del Hospital Italiano.

“Por el contrario, cuando la patología es detectada, se evalúa el nivel de complejidad y si se requiere intervención inmediata ya se puede planificar el nacimiento en un centro de salud que tenga capacidad para dar respuesta, además de preparar a los padres acerca de cómo será la situación”, continuó.

Marantz indicó que “la sobrevida de las intervenciones cardiológicas pediátricas es del 95 por ciento, es decir que es altísima, por lo que el escenario aún en el caso en el que la patología requiera intervención es esperanzador”.

Las cardiopatías congénitas son malformaciones estructurales del corazón que se producen durante su formación en el útero y pueden tener diferente nivel de complejidad.

Marantz explicó que “existen cardiopatías simples como las fallas en la comunicación interventricular o inteauricular, el ductus arterioso persistente, entre otros. En este caso está la posibilidad de que la patología se corrija espontáneamente, y lo que se hace es un seguimiento del bebé”.

“Luego existen otras patologías más complejas, que van a requerir una o más cirugías”, agregó.

Especialistas estiman que cada año nacen en Argentina entre 6.000 y 7.000 bebés con cardiopatías congénitas.

“Un 70 por ciento requerirán en algún momento una intervención, de éstas un 50 por ciento será de alta complejidad, y un 25 por ciento tendrá que hacerse dentro de los primeros 28 días de vida”, describió Josefa Rodríguez, directora del Hospital Garrahan.

Desde 2010, este centro de salud funciona como coordinador del programa Sumar, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, destinado a atender las cardiopatías congénitas.

“En 2008 se creó un Programa Nacional con el fin de relevar a todos los niños que estuvieran en espera para operarse. Dos años después se puso en marcha Sumar, y lo que se hace es que a partir de la detección de un caso de cardiopatía congénita se da aviso al programa”, describió Rodríguez.

La directiva detalló que “una vez evaluada la complejidad del caso, se establece cuál será el centro más apropiado para la intervención y se asegura el traslado”.

“Esto ha sido un avance sustancial porque muchos niños se morían porque sus padres no sabían a dónde ir. Desde que este programa se encuentra funcionando, se redujo a cero la espera de los casos en los que se aumentaba la morbilidad con el paso del tiempo, es decir, que cada minuto sin operarse afectaba más la salud del paciente”, indicó.

En este sentido, la médica con más de 30 años de ejercicio de la profesión aseguró que “el programa Sumar ha cambiado la historia de las cardiopatías congénitas y es indispensable que se conserve como una política de Estado, independientemente de las gestiones, porque la formación de un cirujano requiere más de 10 años”.

Rodríguez señaló, además, que “la creciente sobrevida de los pacientes con cardiopatías congénitas complejas está generando un nuevo desafío que es la existencia de adolescentes o jóvenes con estas patologías para quienes no hay cirujanos entrenados, entonces, si requieren una intervención es realizada por cirujanos infantiles”.

Anualmente el Garrahan realiza unas 780 cirugías y tiene una tasa de mortalidad del 5 por ciento, semejante a la de los mejores centros asistenciales del mundo.

Si bien para la mayoría de los defectos congénitos no se ha identificado una causa, Marantz señaló que “durante el embarazo se pueden evitar situaciones que los provoquen tales como el consumo de alcohol y drogas, y la ingesta de medicamentos que no estén indicados por el obstetra”.

“También se está estudiando cómo la incorporación de ácido fólico puede prevenir este tipo de malformaciones”, sostuvo.

Una vez que el bebé nace, el médico recomendó “darle el pecho, lavarse las manos con agua y jabón, evitar ambientes contaminados con humo de cigarrillo, y vacunar son cuidados que se deben tener especialmente con los bebés con cardiopatías congénitas”.

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