Centros barriales, un proyecto del Obispado de San Isidro con apoyo del BID

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En la tarde del  viernes, Hugo Florez Timoran, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la Argentina, visitó el Obispado de San Isidro donde fue recibido por Monseñor Oscar Ojea, Obispo de esta Diócesis, para concretar la firma de un convenio marco de Cooperación Técnica, mediante el que dicho organismo apoyará el trabajo de abordaje comunitario del Obispado para la inclusión social de jóvenes adictos y en riesgo que habitan en los barrios más vulnerables de la región diocesana. 

A partir de la Declaración “Felices los que trabajan por la Paz”, elaborada por los obispos argentinos en mayo de 2014 – en la que se alertaba acerca de la incidencia del creciente consumo de drogas y su repercusión a nivel social-, se ha generado una respuesta positiva tanto desde la Ciudadanía como desde los organismos abocados a dar respuesta a esta problemática.

Al concluir la firma del Convenio, el señor Florez Timorán manifestó que: “El BID está muy interesado en apoyar este proyecto, además de la contribución orientada a mejorar la calidad de vida de estos jóvenes, la Institución considera a esta experiencia como una excelente oportunidad de aprendizaje”.

Cuatro son los Centros Barriales que funcionarán en las áreas más carenciadas de tres de los municipios comprendidos por la Diócesis: dos en San Isidro; uno en Tigre y otro en Vicente López. Allí se creará un ámbito de contención para los jóvenes a los que va dirigido el proyecto.

Los Centros contarán con un equipo básico de profesionales y expertos contratados, conformado por: operadores barriales; un sacerdote encargado del lugar; un psicólogo; y trabajadores sociales o profesionales con conocimiento en la temática. Asimismo, se contará con un psiquiatra para los cuatro centros.

Monseñor Ojea, por su parte, remarcó que la firma de este acuerdo se realiza el día en que el Papa Francisco cumple dos años de pontificado, y relacionó ambos hechos como sucesos de gran felicidad y esperanza.

Aún resta construir un camino que permita dirigirnos como Sociedad hacia la resolución del problema de origen, juntos debemos mejorar el aspecto social, el educativo y el habitacional entre otros, los cuales constituyen un conglomerado de factores esenciales en la formación de la dignidad del joven en riesgo y que dependen de aquellos actores más representativos de la sociedad.

Previamente a la firma del acuerdo, Monseñor Ojea mantuvo una reunión con quienes participarán en el proyecto: al cabo de la misma el Obispo dejó ver su entusiasmo reflejado en el entusiasmo de los concurrentes.

A partir de este acuerdo con el BID, el Obispado de San Isidro continuará enriqueciendo su experiencia y fortaleciendo su trayectoria que ya cuenta con muchos años al cuidado de los jóvenes en situación de riesgo.

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