Unos seis mil argentinos parecen esclerosis múltiple

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La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central y especialistas advirtieron que ante la menor sospecha se debe acudir a médicos con experiencia en enfermedades desmielinizantes.

“Esta fecha constituye una buena oportunidad para destacar que todas aquellas personas con sospecha o diagnóstico de EM deben acudir a especialistas con experiencia en este tipo de patologías desmielinizantes, lo que les permitirá recibir una evaluación clínica completa para confirmar el diagnóstico y dar inicio inmediato al tratamiento”, dijo a Télam el neurólogo Edgardo Cristiano, con motivo del Día mundial de la enfermedad, que se conmemora cada 27 de mayo.

Cristiano, también jefe de la sección de EM del Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, precisó que si bien en la mayoría de las enfermedades es ideal obtener un diagnóstico temprano, particularmente en la EM “se demostró que los tratamientos son más eficaces cuanto antes comienzan a utilizarse”.

“El abordaje de la EM requiere además de tratamiento farmacológico, que está a cargo del médico especialista, de un equipo multidisciplinario de profesionales para atender los aspectos emocionales, sociales, laborales, cognitivos y los problemas de fatiga, tanto física como mental, que padecen los pacientes”, completó Fernando Cáceres, director médico general del Instituto de Neurociencias de Buenos Aires (Ineba).

La EM es una enfermedad neurológica, crónica, inmunológica, de causa no determinada, que tiene una prevalencia de tres a uno en las mujeres, y aunque no modifica esencialmente la expectativa de vida, impacta en forma negativa a nivel social, familiar, económico y laboral.

Se presenta con episodios o brotes que pueden dejar secuelas irreversibles en la capacidad de caminar, la vista o el olfato, entre muchas otras, y es considerada la segunda causa de discapacidad en los adultos jóvenes después de los accidentes de tránsito.

Esta patología, que según los expertos consultados por Télam afecta a unas 6.000 personas en la Argentina, es ocasionada por determinadas células del propio organismo, los linfocitos T, que atacan y dañan las conexiones entre las neuronas del sistema nervioso central.

Como puede afectar distintas áreas del sistema nervioso, se manifiesta con una gran variedad de síntomas según la zona comprometida: mientras un paciente puede presentar debilidad de una pierna o un brazo, otro puede quejarse de hormigueo, adormecimiento o falta de sensibilidad de una parte del cuerpo.

“La enfermedad aparece con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años, la época más productiva social y económicamente, por lo que la pérdida de empleo es una constante en muchos de estos pacientes, lo que tiene un gran impacto en la sociedad”, subrayó el neurólogo y jefe de la sección de Neuroinmunología y Enfermedades Desmielinizantes del Instituto de Investigaciones Neurológicas Raúl Carrea (Fleni), Jorge Correale.

Con respecto al tratamiento de la EM, existen diversas alternativas farmacológicas disponibles: “Hasta 1993 no contábamos con ninguna medicación realmente efectiva, sin embargo hoy, apenas 22 años después, disponemos de una docena de tratamientos efectivos, que van desde inyectables hasta medicación oral”, recordó Cáceres.

En cuanto a las nuevas herramientas de evaluación, Cristiano describió que “se ha consensuado una propuesta de seguimiento individual de los pacientes tendiente a determinar la efectividad de los tratamientos. El esquema, denominado NEDA4 -Nula Evidencia de Actividad de la Enfermedad, por sus siglas en inglés-, indica si el paciente está estable o si presenta desmejorías en alguno de los criterios de evaluación”.

Los cuatro criterios del NEDA4 son: que no haya padecido brotes, que no evidencie progresión en su discapacidad, que no presente nuevas lesiones o que antiguas lesiones se hayan reagudizado y que no haya progresado la pérdida de su volumen cerebral.

“Ese esquema es muy valioso y constituye una herramienta muy útil para la evaluación integral del estado del paciente y para decidir si es necesario incorporar cambios en el tratamiento”, refirió el especialista.

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