La Justicia confirmó la prisión perpetua para Sfeir y su empleado por el crimen de Silvia Prigent

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El Tribunal de Casación Penal bonaerense confirmó la condena para el empresario Daniel Sfeir y su empleado Jorge Bini, por el homicidio de la esposa del primero, asesinada de dos tiros en la cabeza, en 2011, en el partido bonaerense de Tigre, informaron fuentes judiciales.

El fallo es de la Sala IV del máximo tribunal penal de la provincia, que de esta manera confirmó la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal 6 de San Isidro, que el 22 de octubre del año pasado condenó a perpetua al empresario Sfeir (54) y a Bini (64) -como autor el primero y partícipe primario el segundo- del “homicidio calificado por el vínculo” de Prigent (50).

“Los cuestionamientos formulados por los recurrentes no encuentran asidero en la prueba rendida en la causa y que fuera oportunamente analizada con lógica acumulativa por el Tribunal de Juicio, donde el control casatorio permite mantener la convicción afirmada en el veredicto acerca de la responsabilidad penal de Sfeir y Bini en el hecho endilgado”, dice el fallo de los jueces Mario Kohan y Carlos Natiello.

“La sentencia atacada -agrega el fallo-, cumple con todos los recaudos legales, por lo que estimo que el material probatorio es suficiente para concluir en la responsabilidad penal de los encausados”.

La condena había sido apelada por los abogados de Sfeir, Rubén Jones y Luis Pezzutti, quienes pidieron la nulidad del debate y que su cliente sea declarado inocente, ya que el único autor del hecho había sido el confeso Bini.

También había apelado y pedido la absolución de Sfeir, el abogado Ricardo Fabián Calentino que representó como particular damnificado al hijo adolescente del viudo y Prigent, y, durante el juicio, actuó como una defensa paralela del ahora condenado.

“Llama poderosamente la atención la identidad y coincidencia que presenta el recurso interpuesto por el particular damnificado con aquél deducido por los defensores particulares del acusado Sfeir, situación que resulta por demás sumamente sospechosa e inusual”, dice el fallo de Casación.

Los jueces de Casación también rechazaron la apelación del defensor oficial de Bini, Gonzalo Diego Paredes Abba, quien había pedido la absolución al plantear que la prueba no era suficiente para probar la participación de su asistido en el crimen y que, en todo caso, el único delito por el que podría haber sido imputado era el de encubrimiento.

Todos estos planteos fueron rechazados por los jueces Kohan y Natiello, quienes además elogiaron la labor del TOC 6 y del fiscal de Don Torcuato que tuvo a cargo la investigación, Cosme Iribarren.

“El caso ventilado en este proceso resultó sumamente complejo para su esclarecimiento logrado por la encomiable labor del fiscal investigador con el auxilio de las agencias de seguridad, quienes se involucraron de lleno en la colección de los elementos de prueba que dieron sustento a la acreditación del objeto procesal llevado ante los estrados judiciales”, señala el fallo.

Luego de valorar el relato de los testigos, el análisis de las comunicaciones y de las videofilmaciones que ubican a los autores en el lugar del hecho, los jueces de Casación también consideraron que “los indicios de cargo” de la causa “han sido lo suficientemente contundentes”.

Tomando la sentencia del TOC 6 de San Isidro, Casación también dio por probado que 29 de diciembre de 2011, Sfeir y Bini -el primero un empresario dedicado a la recolección de residuos y el segundo, según los jueces, su “empleado, amigo, protector y custodio”-, llevaron a Prigent a un descampado ubicado sobre la ruta 26 de la zona de Dique Luján, en el límite del partido de Tigre con Escobar.

“Poco antes de las 21 la introdujeron unos cincuenta metros hacia el interior de un campo en medio de pastizales y juncos y aprovechando la oscuridad reinante en la zona, mediante la utilización de un revólver del calibre .38 o similar, con la clara e inequívoca intención de causarle la muerte, le dispararon al menos en dos oportunidades en su cráneo, logrando su cometido”, señala la sentencia.

Al mencionar el posible móvil del crimen, los jueces citaron la “relación paralela” que Sfeir mantenía con su amante María Cristina Soria y los testigos que declararon saber que para fin de ese año el ahora condenado tenía planeado “sacarse de encima” a su esposa.

Casación tampoco creyó en las versiones contrapuestas que Bini , alias “El Pai” (por paisano) o “Indio”, dio a lo largo de la causa, ya que en la instrucción se declaró culpable y confesó que había cometido el crimen tras una discusión con Prigent porque tenían una relación oculta, aunque luego se desdijo y explicó que se había autoincriminado porque estaba amenazado por su patrón.

En el juicio, Bini también denunció que, en uno de los traslados, su ex patrón Sfeir le propuso que se “haga cargo” del asesinato y a cambio le pagaría 20 millones de pesos.

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