Escuela de kayak en San Isidro

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Adolescentes y adultos realizan y aprenden actividades de la disciplina náutica en las clases que ofrece el Municipio, tres veces por semana, en el Río de la Plata.

En un marco ideal para aquellos que quieran disfrutar del aire libre, la naturaleza y busquen “desconectarse” de la ciudad, el Municipio de San Isidro, a través de su Subsecretaria de Deportes, dio inicio, como todos los años, a las clases de kayak de la Escuela Náutica.

Los jóvenes y adultos inscriptos aprenden semanal y gratuitamente (con un bono de contribución para el que quiera) actividades de kayak en el Río de la Plata.

“Partimos desde el Club Náutico Ciudad de San Isidro, gracias a un convenio que se realizó en conjunto con la Municipalidad, hacia los ríos Delta y Paraná. Los alumnos (un promedio de 40) vienen tres veces por semana a la tarde (martes, jueves y sábado) y distribuimos las clases en dos turnos: uno para adolescentes – de 13 a 17 años – y otro para adultos, mayores de 18”, afirmó Guillermo Rodríguez, responsable de la actividad náutica del Partido.

“Lo puede hacer cualquiera que resida en el distrito, y el único requisito es venir con la mejor onda para pasar un buen día al aire libre. Trabajamos con todas las medidas de seguridad necesarias y siempre de forma recreativa y no competitiva”, sostuvo Julián Martínez, profesor de kayak de la Escuela Náutica Municipal.

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Además, explicó que en esta disciplina se ejercita todo el cuerpo (en especial los brazos) pero no de manera cansadora. También se enseña a conocer las distintas partes del bote; los elementos de flotabilidad y seguridad; las distintas técnicas de remo; subir, bajar y dar vuelta una embarcación; y cómo desenvolverse en el agua. Siempre con un chaleco salvavidas puesto y acompañados por los profesores en una lancha de apoyo.

“Se usa una pala para ejercer fuerza en el agua y una embarcación, que puede ser el K1 – individual – o K2 – de a duplas –“, concluyó Martínez.

Adriana Fernández, vecina de Martínez, contó que concurre a las clases desde 2009 y que las conoció porque sus hijos practicaban este deporte en las colonias de verano. “Cuando abrió la escuela para adultos no dudé en venir porque es maravilloso hacer actividad física en contacto con la naturaleza. Además se formó un grupo bárbaro”, destacó.

Juan Esteban, que vive en Beccar, resaltó la predisposición de los profesores y sus indicaciones. “Soy jubilado y necesitaba hacer algo. La Municipalidad me brindó esta posibilidad y la paso realmente bien”, enfatizó.

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