San Isidro: estimulación temprana para niños a través de la música

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Es uno de los tratamientos que ofrece el Nido a más de 200 chicos. Aumento de la comunicación y la movilidad y mejoras en las relaciones personales son algunos de los beneficios de la musicoterapia.

En una sala del Centro de Desarrollo Infantil y Estimulación Temprana de San Isidro, Violeta toca concentrada unos tambores y baila al ritmo de su música.

Desde afuera, su padre Diego Torre la escucha sonriente y no puede evitar recordar la situación crítica que vivió su hija: “Nació con 32 semanas de gestación y pesaba tan sólo un kilo, por lo que estuvo en terapia intensiva.  Hoy la veo y no puedo creer el progreso que tuvo aquí”.

El sonido, los ritmos, la voz, la melodía y la armonía son los elementos clave de la musicoterapia, uno de los tratamientos que ofrece este Centro conocido como “El Nido”, ubicado en Av. Andrés Rolón 1879, Beccar.

“Los bebés comienzan a escuchar desde la semana 25 de gestación por lo que el estímulo sonoro está presente en la vida de todos los seres humanos desde siempre. Aquí tratamos de restablecer y estimular el mundo sonoro”, expresó la musicoterapeuta, María Andrea Luía.

Los resultados de este tratamiento son tan variados como sorprendentes: aumento de la comunicación y la movilidad, mejoramiento de las relaciones personales y cambios a nivel físico, emocional, cognitivo, social y mental.

“Contamos con un set de instrumentos musicales y el espacio apropiado para poder estimular lo más posible al niño. Muchas de las sesiones son en familia para que los papás conozcan el tratamiento y fortalezcan la relación con su hijo”, especificó Luía.

A su lado, la directora de “El Nido”, María José Fattore agregó: “En algunas sesiones realizamos coterapia, es decir, dos profesionales de distintas áreas trabajando con un mismo paciente para que la atención sea más precisa”.

El eje central de este Centro es implementar la detección y atención personalizada de los trastornos del desarrollo infantil. Se genera un plan de tratamiento individual asesorado por un equipo interdisciplinario, formado por estimuladoras tempranas, fonoaudiólogas, kinesiólogas, psicólogos, terapistas ocupacionales, musicoterapeutas y trabajadoras sociales.

Se trabaja en los tres niveles de atención: primaria (asesoramiento a padres), secundaria (detección oportuna de algún problema del desarrollo) y terciaria (tratamiento específico).

Fattore concluyó: “Durante 2015 brindamos más de 21 mil prestaciones y en la actualidad tenemos más de 200 niños en tratamiento. Es más que destacable y da mucha alegría el trabajo y el nivel de profesionales que hay aquí, que tiene como resultado chicos como Violeta, que crecen y progresan día a día”.

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