Riesgo de intoxicación con monóxido por el frío

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El mal funcionamiento de estufas, calderas, termotanques, calefones y cocinas a gas natural y el uso de leña o carbón para calentar los ambientes pueden provocar muertes por la inhalación de monóxido de carbono. Advertencia de la cartera sanitaria para adoptar medidas preventivas.

Ante las bajas temperaturas y la necesidad de calefaccionar los hogares, el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur, recomienda a la población tomar recaudos para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono. Este gas tóxico está presente cuando hay combustión incompleta y es imperceptible ya que no tiene olor, ni color y no produce irritaciones por lo que se aconseja mantener siempre los ambientes ventilados.

El monóxido de carbono se produce ante la mala combustión del gas natural, leña, carbón o nafta y  la única manera de detectarlo es a través de los síntomas que genera como dolor de cabeza, vómitos o náuseas, mareos, decaimiento, falta de aire y palpitaciones. La persona intoxicada puede entrar en coma y morir.

Desde el Centro Nacional de Intoxicaciones que funciona el Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas, la médica clínica y toxicóloga Ana Voitzuk, advirtió que “en estos tres días de frío ya tuvimos 22 casos registrados entre moderados a graves. Por eso es tan importante la difusión y el conocimiento” de este peligro que se encuentra latente en muchas casas.

“En el Gran Buenos Aires y del interior del país, la mayor fuente de intoxicación es el brasero –explica Voitzuk–, hemos tenido casos muy graves de intoxicados con braseros en muy poco tiempo de exposición, es decir, habiendo calefaccionado poco tiempo el ambiente. Por eso antes de irse a dormir hay que apagarlo y sacarlo de la vivienda”, recomendó la especialista.

Para prevenir la intoxicación por monóxido de carbono hay que controlar que en los artefactos a gas la llama siempre sea de color azul. Además no se debe instalar calefones en el baño y solicitar siempre a un gasista matriculado que revise la salida exterior de los mismos y de las estufas. También hay que tener especial cuidado con los grupos electrógenos que funcionan con nafta o gasoil y con los braceros ya que pueden producir monóxido de carbono.

La cartera sanitaria nacional también solicita adoptar medidas preventivas como evitar calefaccionar los ambientes con el horno o las hornallas de la cocina, apagar las estufas antes de dormir y, ante los primeros síntomas, ventilar la habitación rápidamente, salir del ambiente e ir al centro de salud más cercano para ser atendido. Al respecto, la especialista en toxicología explicó que “el tratamiento por intoxicación aguda por monóxido de carbono se puede realizar en cualquier hospital o sala de atención primaria porque lo que requiere el paciente es oxígeno”.

Para más información o consultas  sobre el manejo de una intoxicación está a disposición una línea nacional y gratuita con atención las 24 horas: 0800-333-0160.

Cómo se produce y cuáles son los síntomas

La inhalación e intoxicación por monóxido de carbono produce que éste reemplace al oxígeno en el torrente sanguíneo. En consecuencia, la falta de oxígeno hace que sufran el corazón, el cerebro y el cuerpo. A veces, los síntomas son parecidos a una intoxicación alimentaria, un cuadro gripal, un problema neurológico o cardíaco. Hay que tener en cuenta que la inhalación de este gas venenoso puede confundirse con otra patología.

Aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra. Los niños pequeños, los adultos mayores, los que padecen enfermedades cardíacas y/o pulmonares, los fumadores y las personas que habitan en zonas de gran altitud son los que tienen mayor riesgo de intoxicación.

El principal riesgo es que en muchos casos la persona no es consciente de los síntomas. Éstos pueden ser:

Dolor de cabeza
Náuseas o vómitos
Mareos, acompañados de cansancio
Letargo o confusión
Desmayo o pérdida de conocimiento
Alteraciones visuales
Convulsiones
Estado de coma

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