Ritondo destacó las decisiones de seguridad que dispone Vidal

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El ministro de Seguridad bonaerense dijo que “hay una seguridad que no se ve”, como la capacitación policial y la inversión en equipamiento y tecnología.

El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, destacó las acciones que viene disponiendo la gobernadora María Eugenia Vidal en función de la lucha contra el delito en la provincia de Buenos Aires y al respecto dijo que “hay una seguridad que no se ve”, como la capacitación policial y la inversión en equipamiento y tecnología, pero que en definitiva apunta a soluciones de fondo y no “parches”.

“La gobernadora María Eugenia Vidal tiene como objetivo modificar ésta realidad que vive la gente. Hizo un esfuerzo y ordenó la inversión de 6.000 millones de pesos sólo para este año en equipamiento en partidas para las policías locales en cada municipio”, ejemplificó.

Agregó que “entre esos factores de la seguridad que no se ve está la capacitación de los policías” y remarcó que “formar un buen policía lleva tiempo”, en nota con el diario La Nación.

Al respecto, indicó que “la última semana egresaron los primeros efectivos con nueve meses de capacitación y tres meses de práctica” y justificó que “se tuvo que sacar algunos policías de la calle. Tal vez alguien se haya enojado, pero era mucho peor tener un mal policía patrullando”.

Desde el plano del rol de la justicia, Ritondo opinó que “el sistema judicial deberá comenzar a funcionar bien y estar cerca de la gente” y consideró “inconcebible que un ladrón salga de la comisaría más rápido que la víctima de un robo que fue a hacer la denuncia”.

“Como Estado, el servicio de justicia debe comenzar a dar respuestas a la gente. Se esclaracieron el 68% de los homicidios en ocasión de robo. Al revisar los casos se determinó que el 38% de los asesinatos fueron cometidos por delincuentes con antecedentes. Al profundizar la revisión se advirtió que hubo 31 asaltos en los que la víctima fue asesinada y que fueron cometidos por un delincuente que, de acuerdo a sus antecedentes, debía estar preso”, se explayó.

Al ser consultado sobre qué casos le llamaron la atención de los 41 agresores que debían estar presos en el momento de robar y matar a sus víctimas, respondió: “En dos episodios, los agresores eran delincuentes que habían violado salidas transitorias, en otros hechos, los autores de los homicidios gozaban de libertad condicional. Mientras que en los restantes casos se trató de asesinos con múltiples ingresos en comisarías, pero que no llegaron a quedar presos durante un período extenso porque nunca fueron enjuiciados”.

“También se encontraron casos de cuatro menores acusados de asesinatos, tres de ellos de 17 años y el restante de 15, que no pasaron presos ni un fin de semana”, apuntó.

En esta línea, el ministro sostuvo que “es necesario cambiar el sistema para que no se otorguen libertades tan fácilmente como ocurre ahora, para que el delincuente sepa que si lo detienen va a pasar un tiempo largo dentro de la cárcel y le será muy difícil salir”.

“Además, hay que mejorar la policía. En la actualidad sin una buena policía no hay seguridad. Hoy, los delincuentes deben saber que nuestros enemigos son ellos”, añadió.

En términos generales, señaló que “la inseguridad siempre fue la principal preocupación de la gente” y aseveró que “en 2010, era peor, el 79% de las personas dijo que era el problema más importante. No existe sensación de inseguridad en la provincia y se está trabajando mucho para elevar los estándares de seguridad y lograr que la gente viva tranquila”.

Respecto de autocrítica de gestión, Ritondo dijo que “todas las decisiones que se aplicaron surgieron de una planificación” y consignó que “seguramente que se cometió algún error, especialmente al confiar en algún comisario durante la búsqueda de los tres prófugos condenados por el triple homicidio de General Rodríguez”. “Pero se debió a que la triple fuga me sorprendió ni bien asumí en el ministerio. Llegué con la idea de no hacer cambios abruptos y de conocer a los integrantes de la cúpula policial antes de tomar una decisión. Una vez que confirmé que algunas cosas no funcionaban como debían y no había resultados debí reemplazar a esos comisarios”, indicó.

Ritondo manifestó que cuando asumió la cartera de seguridad “sabía que estaba mal”, pero dijo que nunca imaginó “que no podría tener un punto de partida para comenzar a trabajar”.

“Los problemas se multiplicaban por todos lados. Falta de equipamiento, móviles que no andaban, policías que no hacían práctica de tiro, chalecos vencidos, una frecuencia de radio que cualquier delincuente podía escuchar a toda hora”, expresó.

Al consultársele si tiene sospechas de que algunos de los hechos de violencia sean “un pase de factura por la decisión de cortar las cajas negras de la policía”, respondió: “No tengo pruebas que avalen esa presunción. Pero sí le puedo decir que a muchos comisarios no les gustó que les pidieran las declaraciones juradas y que el poder civil representado por Asuntos Internos los controle”.

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