Detuvieron a cuatro cazadores furtivos en el Delta de San Fernando

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Fueron atrapados con armas ilegales, 150 kilos de carne de especies protegidas, y más de 300 kilos de pescados. Encontraron a los delincuentes en el río gracias a un protocolo conjunto entre los vecinos, el Municipio, el OPDS, la Dirección de Fiscalización de Fauna Silvestre de la Nación, Prefectura y la Policía Ecológica.

El último fin de semana se concretó un importante operativo en la Reserva de Biósfera del Delta del Paraná para capturar a un grupo de personas que se dedicaba a la caza y la pesca de forma ilegal, presuntamente con fines comerciales. El Director General de Medio Ambiente, Gabriel Tato, brindó los detalles de la movilización que culminó con la detención de cuatro hombres.

Según comentó, pudo lograrse “a partir de la denuncia de un vecino que divisó en la zona del Bajo Delta movimientos extraños con gente armada”. Y agregó: “Este tipo de actividad está terminantemente prohibida en el lugar, por lo tanto dimos aviso a la Dirección Provincial de Áreas Protegidas de OPDS, a la Dirección de Fiscalización de Fauna Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, Prefectura Naval y la Policía Ecológica”.

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“Presumíamos que podían arribar al puerto durante el fin de semana a la madrugada -continuó Tato-, por lo tanto desarrollamos el operativo en todo el Río Luján. A las 5.30 de la mañana dimos con el paradero de estas cuatro personas, que estaban fuertemente armadas y tenían en su poder más de 150 kilos de carne de capibara y coipos (carpinchos y falsas nutrias), además de 300 kilos de pescados, en su mayoría bagres de mar”.

El Director municipal explicó que el aviso y la consumación del operativo se alcanzaron “a través de un protocolo elaborado para la protección del ciervo de los pantanos”. Completó: “Hacemos un monitoreo constante a través de los vecinos y las fuerzas de seguridad, afortunadamente da resultado y la gente se compromete”.

“Tenían seis armas largas y algunas de puño, varias de ellas ‘sin papeles’”, resaltó Gabriel Tato y destacó “la disposición y la gran tarea de la Policía Ecológica para realizar esta detención”.

A su vez, alertó sobre la existencia de un circuito de venta ilegal de lo que se obtiene por caza furtiva: “Lamentablemente, los animales llegaron a puerto desollados y listos para la comercialización en un mercado informal que existe.  Es importante pedirle al consumidor que verifique qué tipo de carne compra, porque de una u otra manera se puede caer en el ilícito”.

Y aclaró por último: “La pesca no está prohibida, pero sí la forma en la que la realizaron por sus fines comerciales y no deportivos: fueron decomisadas cuatro redes ‘trasmallos’ de 80 metros y cinco espineles”.

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