La CGT y los movimientos sociales le pidieron al Gobierno que “no vete” la Ley de Emergencia Social

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La conducción de la CGT y dirigentes de los movimientos sociales coincidieron en el reclamo. Advirtieron que si el Ejecutivo “no escucha a los trabajadores habrá protestas en todo el país”.

Desde temprano, los sindicatos confederados en la central obrera comenzaron a concentrarse en el cruce de las Avenidas Belgrano y Entre Ríos y marcharon hacia el Congreso, en tanto la CFT del bancario Sergio Palazzo y las organizaciones sociales partieron hacia ese lugar desde la 9 de Julio y Avenida de Mayo.

La nota de color de la jornada fue protagonizada por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que avanzó por Bernardo de Yrigoyen hacia la Avenida de Mayo encabezada por empleados informales que transportaban carretillas y mezcladoras, en una clara señal de reclamo de puestos laborales.

Al acto asistieron la totalidad de los gremios confederados en la central obrera que lideran los triunviros Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, y compactas columnas de los gremios de la Corriente Federal de Trabajadores y las organizaciones sociales, entre ellas el Movimiento Evita y Barrios de Pie.

También participaron el sector pymes, la Federación Agraria Argentina (FAA), Libres del Sur y el Frente Darí­o Santillán.
Los sindicatos de la central obrera se instalaron a la derecha del palco, en tanto las organizaciones sociales lo hicieron del lado izquierdo, al igual que la CFT, que también ocupó un espacio sobre la Avenida Callao.

Bombos, redoblantes, instrumentos musicales, vinchas, banderas y todo tipo de insignias ofrecieron gran colorido al masivo acto.
Las nutridas columnas de trabajadores se desplazaron lentamente y, entre otras, sobresalieron las de camioneros, sanidad, lecheros, bancarios, gráficos bonaerenses, metalúrgicos, estatales de la UPCN, mercantiles, dragado y balizamiento, petroleros Flota y guincheros.

Schmid, también titular del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento (Dragybal), aseguró que los trabajadores “sufrieron las macanas de varios gobiernos, que arrancaron conquistas y multiplicaron pobres”; calificó a la movilización como “un hecho trasc,endente” y el inicio de “la construcción de una herramienta común entre el sindicalismo y los movimientos sociales” y afirmó que esos sectores “están forjando la herramienta común” para enfrentar al sistema, que “niega la existencia de los trabajadores”.

Exigió “el blanqueo de la situación social, porque estas características hacen inviable al país”, y criticó a los empresarios que “no cooperan, carecen de sensibilidad y piensan que vivirán encerrados en un country ante el desbarrancamiento”.

Schmid -que cerró el acto con su discurso- también exigió al presidente Mauricio Macri “el cese de los despidos” y alertó respecto del “deterioro económico del país”.

Otro de los cotitulares de la CGT, Carlos Acuña (estaciones de servicio), aseguró que “se terminó la espera”; reclamó al Gobierno que “se haga cargo” de la situación social con respuestas concretas” a los trabajadores; y adelantó que la central obrera “no dudará en adoptar las medidas necesarias” para que se sancione la Emergencia Social.

Tanto los dirigentes cegetistas como los referentes de los movimientos sociales reclamaron al Gobierno que “no vete” la norma -como sí ocurrió en su momento con la Ley Antidespidos- y advirtieron que “habrá protestas nacionales si no escucha a los trabajadores”.A su turno, el jefe de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete, aseguró que los sindicatos y los movimientos sociales exigieron “respuestas” a “la grave emergencia socio-laboral”, en tanto el coordinador de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, reclamó a los diputados nacionales “la sanción de la ley” y dijo que “el veto sería darle la espalda a los pobres”.

Entre decenas de puestos ambulantes, los manifestantes se desconcentraron en calma y no hubo incidentes durante la jornada.

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