Recomiendan consultar y no automedicarse ante alergias estacionales

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El cambio de estación es un aliado indiscutible de las alergias, incluso de las menos pensadas ¿Cuáles son las más extrañas? El mito del tilo y el peligro de otros árboles. Además, recrudecen las enfermedades respiratorias y especialistas advierten sobre el peligro de desabrigarse.

La primavera no llega sola: estornudos, irritación en los ojos y lagrimeo, suelen hacerse más frecuentes durante esta época del año cuando comienzan a polinizar las plantas. Las consultas médicas por este motivo se disparan en centros de salud y hospitales públicos, y algunas enfermedades respiratorias reaparecen. Ahora bien, más allá de las estacionales ¿Cuáles son las alergias más extrañas? El látex y los billetes, lideran el ránking.

Las alergias primaverales pueden manifestarse de dos formas: rinitis alérgica, cuyos principales síntomas son el estornudo recurrente, la congestión nasal y la hidrorrea (agua que cae de la nariz); y la conjuntivitis alérgica, que se manifiesta con picazón y lagrimeo en los ojos. No obstante, la mayoría de los pacientes presentan ambas.

“Alrededor de un 30 por ciento de la población sufre de estas alergias, en la mayoría de los casos por predisposición genética y hereditaria”, señaló el ministro de Salud Alejandro Collia, y remarcó que la provincia cuenta con varios hospitales especializados en vías respiratorias que cuentan con profesionales que ofrecen atención de primera calidad en materia de alergias. Mencionó entre otros el San Juan de Dios de La Plata, el Cetrángolo de Vicente López y el servicio de Neumotisiología de Tandil.

Si bien las alergias pueden presentarse durante todo el año, se acrecientan al llegar la primavera, cuando las plantas comienzan a polinizar y cargan el aire de partículas de polen, proceso que se da en tres etapas: primero polinizan los árboles, luego las gramíneas y por último, al cierre de la estación, las malezas.

Por lo general, la sensibilización polínica se concentra en las primeras horas de la mañana. Por eso, según explicó el director provincial de Atención primaria de la Salud, Luis Crovetto “un buen método de prevención, siempre y cuando se pueda, es no salir a la calle entre las 7 y las 9 de la mañana”. No obstante, otras medidas pueden ayudar a paliar los síntomas, como evitar recorrer parques y jardines en época de polinización y pasar la aspiradora en el hogar al menos una vez por semana.

Algunas personas pueden confundir los síntomas de la alergia con resfrío o gripe, y aunque todavía hay que cuidarse de esas enfermedades, Carlos Calvi, responsable del centro tandilense, explicó que la diferencia radica en que “los cuadros infecciosos se manifiestan con fiebre sostenida, decaimiento y cada caso requiere un tratamiento específico”. De ahí que los especialistas coincidan en evitar la automedicación, e insistan sobre el peligro de desabrigarse frente a las primeras temperaturas agradables.

EL MITO DEL TILO

En muchas ciudades bonaerenses, sobre todo en La Plata donde este árbol es muy popular, las personas no tardan en culpar al tilo cuando empiezan los primeros síntomas de alergias primaverales. Sin embargo, la noticia que viene a desmitificar lo que muchos creen es que su polen no produce alergia. ¿Pero por qué causa el estornudo entonces? Porque su aroma es muy intenso y provoca una hipersensibilidad nasal, como puede hacerlo un perfume o un aerosol.

Ahora bien, hay árboles de los que sí hay que cuidarse. El plátano y el fresno contienen  un tipo de polen que contiene más alergenos y en consecuencia afecta a quienes sufren de alergias. Se trata de dos especies que pueden encontrarse con facilidad en la provincia de Buenos Aires. Mientras que la sensibilidad al polen de las gramíneas también es muy frecuente. En este grupo pueden enumerarse las plantas de trigo, mijo, maíz, alpiste y algunas variedades de pastos.

ALERGIAS “RARAS”

Contar billetes y empezar a estornudar, o tener erupciones en la piel al inflar un globo son manifestaciones alérgicas extrañas, pero con presencia cada vez más frecuente en la población. “Los billetes acumulan hongos, y esos hongos contienen alergenos”, explicó Calvi. Mientras que en el caso de los globos, el componente que provoca las alergias es el látex.

Además, las erupciones en la piel o dermatitis de contacto se presentan a menudo en personas que se ven expuestas al componente que provoca la alergia por cuestiones ocupaciones. Por ejemplo, los médicos y enfermeros alérgicos al látex suelen sufrir reacciones porque en la tarea que desarrollan utilizan guantes de ese material. O los hombres que realizan trabajos de albañilería, que suelen presentar eczemas en las manos por el contacto con cromo presente en los materiales de construcción.

Durante la Cumbre de Alimentos realizada por el ministerio de Salud provincial a principios de mes en Capital Federal, los especialistas dieron a conocer los ocho alimentos responsables del 90 por ciento de los casos de alergias por las comidas. Estos son: la leche de vaca, el huevo, el pescado, los crustáceos (como la langosta), el maní, la soja, los frutos secos (como las nueces) y el trigo.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Crovetto explicó que los diagnósticos de alergias se realizan mediante un examen de sangre y a través de una prueba cutánea, denominado “test de Prick”, a través del que se suministran los alergenos diluidos en la piel, lo que permite conocer con gran precisión a qué es alérgica una persona.

Si bien no hay una cura definitiva para este mal, existe la posibilidad de paliar los síntomas y de mejorar la calidad de quien las padece, a través de dos tipos de tratamientos: el farmacológico y el que los especialistas denominan hiposensibilizante, a través del cual se expone al paciente a la sustancia que produce la alergia, para intentar que el organismo se acostumbre, con una dosis que se incrementa gradualmente y que puede administrarse de manera subcutánea o sublingual.

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