Beccar: Nuevo reservorio para evitar inundaciones

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El Municipio de San Isidro lo construye en el Campo de Deportes Nº1. Tiene doble función: retiene agua de lluvia (12 millones de litros) y es una cancha de fútbol. Allí estuvo el intendente Gustavo Posse.

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, recorrió las obras del nuevo reservorio que el Municipio construye en la cancha de fútbol del Campo de Deportes Municipal Nº1 de Beccar (Intendente Neyer y Neuquén).

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“Es uno de los 15 reservorios en funcionamiento. En San Isidro, próximamente habrá 25; entre todos captarán 300 millones de litros de agua de lluvia para evitar inundaciones en calles y barrios”, enfatizó Posse.

La obra tiene doble función: además de retener el agua de la lluvia, el lugar se usará como un pequeño estadio de fútbol. “Se bajó la superficie de la cancha en casi 2,5 metros para que cuando llueva actúe como reservorio”, explicó el intendente.

Tras la excavación que se realizó meses atrás, los laterales de la cancha ahora son tribunas o gradas con una inclinación de 45 grados. Detrás de los arcos hay muros de sostenimiento de hormigón.

Posse contó que la apuesta es aprovechar esos lugares donde hay canchas de fútbol o terrenos de fábricas para descender el nivel del suelo y convertirlos en reservorios.

“Como en una madrugada llueve todo lo que no llovió en una temporada, en San Isidro con estas obras nos preparamos para que el agua no se meta en las casas ni ponga en riesgo a la gente”, completó Posse.

El secretario de Obras Públicas, Federico García, precisó que este reservorio capta 12 millones de litros de agua. Y beneficia aproximadamente a unos 100 mil habitantes de la zona de Beccar oeste y alrededores.

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“Bajamos el nivel del suelo hasta la napa freática. Realizamos un tratamiento de drenajes del suelo para que también el terreno sea utilizado como cancha de fútbol”, indicó García.

Y sumó: “Pusimos gradas de hormigón pretensado en los laterales que es tecnología de última generación. También se construyó una rampa para personas con discapacidad”.

García aseguró que con este reservorio junto al de O’ Higgins y Neuquén se alivia la acumulación de agua de lluvia en las calles, ya que “su escurrimiento va hacia esos dos reservorios que luego drenan el agua cuando la tormenta termina”.

“Con este sistema de reservorios los vecinos no tienen que tener agua dentro de sus casas ante lluvias extraordinarias. Puede haber calles anegadas (agua de cordón a cordón), pero se trata de un término diferente al de inundación”, aclaró García.

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